En pasados meses apuntábamos en este espacio, sobre el riesgo actual e inminente que enfrenta occidente en una desigual batalla cultural, aupada por el fanatismo islámico, el comunismo mimetizado de ambientalistas y “wokistas”, en complicidad con gobiernos pasivos y cómplices; instituciones débiles y una sociedad civil cada vez más “políticamente correcta”.
Ese riesgo inminente es hoy un peligro real.
Lo anterior se refleja en dos hechos muy delicados que han ido socavando los pilares de la idiosincrasia política y el comportamiento social del pueblo norteamericano, español y europeo, en general.
El primer hecho, que parece un estado de cosas incomprensibles e intolerables, pero que hace parte de una nueva “normalidad” que tiene un mes de vigencia, ha sido la invasión de 80 mil marroquíes ilegales a la ciudad española de Ceuta.
Ceuta es una pequeña ciudad española en el enclave de la costa de África, desde 1580, de 18 kilómetros cuadrados de extensión con una población de 85 mil habitantes. Ceuta es un puerto comercial estratégico dominando el estrecho de Gibraltar que separa el Océano Atlántico del Mar Mediterráneo y son puntos de gran tensión migratoria para la Unión Europea, atendiendo la intención de Marruecos por reclamar este territorio, sin ningún éxito ante la ONU desde hace décadas.
A finales del mes de julio pasado, 80 mil marroquíes, sin ningún control y esgrimiendo motivos humanitarios o políticos inexistentes, invadieron Ceuta duplicando su población y sometiendo a sus habitantes a días aciagos de terror, delitos, peligro e insalubridad sin que ninguno de los dos gobiernos, el marroquí o el español, solucione de manera eficaz y decidida semejante agresión.
El corrupto gobierno de Pedro Sánchez y el PSOE, tienen la intención de regularizar y nacionalizar “express” a todo tipo de “refugiados” inmigrantes, bajo el espejismo de la “multiculturalidad” religiosa y étnica, con miras a potenciar electores, para la causa socialista – separatista de Sánchez.
¿Qué le deberá Pedro Sánchez y el PSOE al rey de Marruecos Mohamed VI?
Mientras tanto, se reportan violaciones de niñas españolas por parte de los ilegales; brotes de sarna, gonorrea, varicela, difteria y otras enfermedades; asaltos al comercio y residencias, todo parece un perfecto plan para terminar de invadir de ilegales a Europa; una Europa que ya no parece Europa: Francia, Reino Unido, Alemania, Grecia y España parecen territorio argelino, tunecino o jordano; territorio marroquí o egipcio; en fin, un occidente islamizado del tercer mundo.
El segundo hecho, impensable hace 10 años, es la metamorfosis por infiltración o colonización que está sufriendo el Partido Demócrata de los Estados Unidos, próximo a cumplir dos siglos de fundado, mucho antes que los Republicanos, y que ha sido el adalid por la lucha de los derechos civiles, el liberalismo económico y la agenda del “New Deal”, representado históricamente por Franklin D. Roosevelt, Harry Truman, John F. Kennedy o Bill Clinton, entre otros.
Desde el ascenso del musulmán ugandés y progresista de izquierda, Zohran Mamdani a la alcaldía de New York, una serie de radicales socialistas al interior del Partido Demócrata han ido desplazando a los moderados y la centro derecha oficial del Partido, como ha ocurrido con las nominaciones en Florida, Denver o Michigan, en los últimos días. Es una insurgencia bien organizada que está copando los cuadros de ese Partido.
Ceuta es una bomba de tiempo desactivable; pero la intrusión progresista musulmana en la identidad política estadounidense, desequilibrará la geopolítica y podría debilitar peligrosamente, la fortaleza cultural de occidente.
Luis Eduardo Brochet Pineda

