Hace veinte años, FEDEGÁN puso en marcha las “Giras Técnicas Ganaderas”, un exitoso programa de extensión basado en una idea sencilla: “Aprender de los mejores”.
Esa es la filosofía de nuestras Giras Técnicas: buscamos ganaderos de excelencia en una región determinada que quieran compartir su conocimiento y llevamos “de gira” a un grupo interesado en asimilarlo. La finca se convierte en aula abierta para observar cómo funcionan la genética, la alimentación, el manejo de praderas, la reproducción, la sostenibilidad, la tecnología y, sobre todo, la administración de una empresa ganadera.
Desde la pandemia, cuando hicimos una “gira virtual”, miles de ganaderos pueden aprovechar la experiencia mediante videos técnicos de las giras difundidos por el ecosistema comunicacional de FEDEGÁN.
En 2026, el turno de la Gira Técnica Nacional –también organizamos internacionales– le correspondió al Magdalena Medio. Participaron 354 ganaderos de todo el país, que visitaron empresas exitosas de carne y leche, donde la productividad y la sostenibilidad avanzan con genética, tecnología y visión empresarial.
Los participantes observaron lechería especializada en trópico bajo; genética superior de Gyr, Gyrolando, Brahman Rojo y Gris, Wagyu y otros cruces; sistemas de cría y ceba intensiva; producción de leche de búfala, y estrategias de producción y conservación de alimento para épocas críticas.
Sin embargo, las Giras no enseñan una receta única, pues cada finca tiene condiciones productivas, de mercado, infraestructura y administración diferentes. El objetivo no es copiar modelos, sino entenderlos; un proceso que se resume en seis verbos: ver, entender, comparar, adaptar, implementar y medirse. Ver lo que otro hace bien; entender por qué funciona; compararlo con nuestra realidad; adaptar lo aplicable; implementarlo y medir sus resultados.
Medir es fundamental en una actividad donde demasiadas decisiones se toman aún por intuición o porque “siempre se ha hecho así”. De ahí el énfasis de FEDEGÁN en herramientas de gestión como un “software ganadero” que permita saber cuánto se produce, cuánto cuesta, cómo están los indicadores reproductivos, de ganancia de peso o calidad de la leche, y dónde pierde recursos.
El éxito de una Gira no se mide por participantes o fincas visitadas. La verdadera pregunta surge después: ¿qué cambió en la finca del ganadero? Si mejoró su tasa de preñez, aumentó la productividad por hectárea, redujo costos, hizo reservas para el verano, mejoró praderas, incorporó genética superior o comenzó a llevar registros y decidir con información, entonces la Gira cumplió su propósito.
La del Magdalena Medio confirmó algo importante: los ganaderos colombianos quieren aprender y producir mejor. Durante estos años hemos despertado en ellos una “vocación de modernidad”, porque no todo lo rural debe ser sinónimo de atraso.
La tarea de FEDEGÁN es facilitarles ese camino.
José Félix Lafaurie Rivera

