EL BURDEL PRESIDENCIAL DE PETRO: 48 MUJERES, CONTRATOS POR SEXO Y EL COLMO DE LA PODREDUMBRE

Los colombianos vivimos en el pasado gobierno de petro las más grandes aberraciones administrativas y los peores abusos del poder. Un gabinete presidencial por el que desfilaron 70 ministros. Eso fue 1,45 ministro por mes. De seguro el récord mundial Guinness de inestabilidad e improvisación.

Un canciller que se cayó y terminó sancionado, según las investigaciones, por tratar de ganarse una comisión en la elaboración de los pasaportes. Y nos dejó sin pasaportes. Una vicepresidente señalada públicamente por dedicarse a usar los helicópteros militares para su transporte personal. Y que no sirvió para nada.

Un presidente de Ecopetrol, abiertamente homosexual, señalado de haber convertido a su novio, que era un modelo barato, en un multimillonario contratista del Estado. Unos ministros del Interior como Velasco y de Hacienda como Bonilla, presos por corruptos según la justicia. Unos presidentes del Senado como Name y de la Cámara como Calle, presos por corruptos en concierto con el gobierno, según los procesos en curso.

Un ministro de la Igualdad que pedía que le dijeran ministra, por ser, en sus propias palabras, “orgullosamente marica”.

Unos ministros de salud como Corcho y Jaramillo, que reventaron y quebraron toda la salud de los colombianos. Unos ministros como Iván Velásquez y Pedro Sánchez, que desarticularon, desarmaron y arruinaron la moral de las FFAA.

Fue el gobierno donde la policía y el ejército pusieron los muertos. Un gobierno que convirtió a los peores criminales en gestores de paz, para facilitar su movilidad, su libertad y su impunidad. Un gobierno que patentó los bloqueos de carreteras. Validó las capuchas. Y convirtió las universidades públicas en territorio de reclutamiento de terroristas y de fabricación de material explosivo, según múltiples denuncias. Un gobierno que derrochó a manos llenas.

Petro, un presidente que de los cuatro años de mandato, estuvo uno completo por fuera del país. Gobierno que quebró las finanzas nacionales y endeudó al país en $400 billones adicionales que no están representados en ninguna obra. Que paralizó la industria del petróleo, el gas y el carbón. Para terminar, importando gas de Qatar 40% más caro.

Todo se lo robaron. Y al final del mandato, ya sin recursos ni créditos normales, acudieron presuntamente a un gota a gota del 14,5% anual para conseguir con qué terminar el gobierno. Colpensiones en crisis financiera, sin recursos para pagar las pensiones de noviembre y diciembre, según las alertas financieras conocidas.

Una primera dama presidencial con los cascos muy flojos, según los corrillos políticos, haciendo de las suyas en Estocolmo. Hoy sería pareja de una modelo sueca, según versiones de prensa. Un presidente caminando en Panamá tomado de la mano de un travesti. Todas situaciones aberrantes que los colombianos no habíamos vivido antes.

Pero el último escándalo denunciado por Carlos Rios, director del Departamento Administrativo de la Presidencia, es lo más asqueroso de todo. Según la grave denuncia pública de Rios, serían 48 mujeres jóvenes que habrían sido instrumentalizadas para que tuvieran sexo con petro a cambio de contratos en el gobierno.

Ya hay varias de ellas que habrían declarado y vi el video de una de ellas con Vicky Dávila, contando todo con detalles, según lo divulgado en SEMANA.

¿Cómo es posible que un presidente ingrese a Juliana Guerrero al consejo de ministros en calidad de viceministra a sabiendas de que, según las denuncias, ni siquiera tenía título profesional?

¿No es eso aberrante? Pero poner a los colombianos a que le paguemos sus calenturas sexuales con el presupuesto nacional es la tapa. De la degeneración.

Sobremesa: No olvidemos que a pocas horas de la posesión presidencial, Verónica Alcocer, entonces primera dama, contrató a Nerú para que le masajeara las nalgas. Siete millones mensuales nos costaron por muchos meses, según se denunció, las nalgas de doña Verónica.

Sinvergüenzas degenerados…

 

Abel Enrique Sinning Castañeda

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