Así describo la alocución de Petro del 14 de enero, en la que, a punta de confusiones –léase mentiras– quiso convencernos de que vamos hacia un milagro económico que está lejos del desastre de las finanzas públicas que amenaza con arrastrar consigo a la economía. La primera “confusión” insulta la realidad de la producción nacional. […]

