EL ORGULLO DE SER MINEROS TAMBIÉN SE MIDE EN BENEFICIOS

Esta semana, en el Congreso Nacional de Minería, tuve la oportunidad de conversar sobre una idea que considero fundamental: Colombia necesita volver a reconocer y valorar el privilegio de ser un país minero y todo lo que esta industria aporta a las regiones y a las familias; porque la minería no solo produce minerales. Produce oportunidades.

Hace poco me encontré con Rafael Rodríguez en el comedor de nuestro taller de Mantenimiento. Lleva 40 años en Cerrejón y, con orgullo, me contó cómo su esfuerzo y los beneficios que ha recibido de la empresa le permitieron darles educación a sus cuatro hijos. Hoy, uno de ellos trabaja en el área financiera de Cerrejón. Me siento afortunado de haber conocido a su hijo Diego y de haber tenido la oportunidad de liderarlo.

Historias como esta hay muchas. Y aunque las historias son fuertes y  cuentan el impacto en las vidas de personas, las cifras también hablan.

Durante más de 30 años, Cerrejón ha convertido el empleo en beneficios para más de 50.000 personas entre trabajadores directos e indirectos y sus familias; ha apoyado la educación de más de 24.000 personas, incluyendo más de 700 becas de pregrado y posgrado para hijos de empleados; ha otorgado más de 10.000 préstamos de vivienda para que nuestros trabajadores puedan tener casa propia; y viene invirtiendo más de $4.000 millones cada mes en la salud de más de 17.000 empleados y sus familias. Ese también es el resultado de la minería y en Cerrejón nos llena  de orgullo.

A esto se suman más de $20 billones en impuestos y regalías aportados por Cerrejón a Colombia durante los últimos seis años. Recursos que contribuyen a financiar el desarrollo y que hoy representan una oportunidad para hacer realidad los cambios que el país necesita.

Hoy tenemos la oportunidad de recuperar nuestro potencial. Después de años de desafíos de seguridad, bloqueos, atentados e incertidumbre jurídica y fiscal, creemos que podemos construir una nueva etapa. Con las condiciones adecuadas, Cerrejón puede seguir fortaleciendo y multiplicando sus beneficios para La Guajira y Colombia.

El carbón tiene futuro y Colombia tiene el potencial para retomar su rol de proveedor global estratégico de energía confiable. Para materializar ese potencial necesitamos seguridad, reglas claras y estabilidad. Ser un país minero no debería darnos vergüenza. Debería llenarnos de orgullo y de responsabilidad.

Porque detrás de cada tonelada de carbón hay mucho más que una operación minera: hay familias, sueños, oportunidades y desarrollo.

 

Edgar Alfonso – Presidente de Cerrejón

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