LOS GANADEROS Y SU GREMIO: FEDEGÁN

Cada 30 de septiembre celebramos el Día Nacional del Ganadero, instituido por Fedegán en memoria de su expresidente José Raimundo Sojo Zambrano, asesinado ese día de 1995, y de miles de ganaderos víctimas de secuestro, asesinato, extorsión, desplazamiento y despojo.

He recordado muchas veces dicha fecha, pero este año quiero hacerlo desde otra perspectiva: la importancia del Gremio.

Hace pocas semanas murió Miguel Santamaría Dávila, constructor del Gremio. Entendió que una actividad dispersa por el territorio necesitaba organización y una sola voz. Recorrió Colombia, promovió asociaciones y comités regionales y ayudó a consolidar a Fedegán como la institución nacional de los ganaderos.

Después vendrían tiempos más difíciles. José Raimundo Sojo defendió a los ganaderos frente a la violencia y terminó asesinado por las Farc, ya retirado en su finca de Anolaima, donde criaba palomas. ¡Qué ironía!

Jorge Visbal presidió Fedegán durante años muy duros. Hoy está privado de la libertad por una decisión judicial cuya interpretación no comparto. Mantengo que actuó desde la institucionalidad, representando a un sector asediado por la violencia.

Miguel, José Raimundo y Jorge representan la misma historia: construir, defender y resistir desde el Gremio. Detrás están los ganaderos asesinados, secuestrados, extorsionados o desplazados; o quienes perdieron familia y patrimonio, pero regresaron o permanecieron pese al miedo y siguieron produciendo cuando el país les daba la espalda.

Para ellos, Fundagán publicó, ‘Acabar con el olvido’, para preservar sus historias y memorias.

Por ellos existe Fedegán. El Gremio no es una oficina ni una sigla: convierte miles de voces en una voz colectiva; defiende al productor frente al Estado y trabaja con él cuando el interés nacional lo exige.

Es llegar a 700 mil predios y vacunar 30 millones de animales en el ciclo; defender al productor de leche y articular asociaciones, cooperativas y comités; luchar contra el contrabando, el sacrificio clandestino, las malas políticas y las distorsiones de los mercados. También es proponer asistencia técnica, sostenibilidad, crédito, tecnología, mercados y productividad.

Eso es el Gremio. Eso es Fedegán.

Hoy hablamos de Fedegán 5.0, conectividad, tecnología, sostenibilidad y nuevos mercados. Los retos cambian, pero no el principio que entendió Miguel Santamaría: un ganadero aislado es vulnerable; organizado tiene voz y capacidad de transformar su realidad.

Hoy recuerdo a José Raimundo Sojo, Miguel Santamaría y Jorge Visbal. Sobre todo, honro a los miles de ganaderos que padecieron las violencias de Colombia y, pese a todo, siguen produciendo, generando empleo y construyendo país.

Ellos son los ganaderos. Fedegán es su gremio: existe para representarlos, defenderlos, acompañarlos y ayudarlos a transformar su realidad.

Esa ha sido nuestra historia. Y ese sigue siendo nuestro gremo.

 

José Félix Lafaurie Rivera

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