PREVENIR, EL MEJOR TRATAMIENTO PARA PATOLOGÍAS QUE SU APARICIÓN VA EN AUMENTO

Mi deber, como médico prevencionista, y además, por ser testigo presencial de una nueva realidad como es el incremento del número de personas con molestias relacionadas con el uso indiscriminado y sin control de equipos de comunicaciones y de cómputo, es el de identificar sus causas, diagnosticar sus lesiones y tratar certeramente sus signos y síntomas, pero lo más importante, lo primordial es alertar a los grupos poblacionales, a las autoridades y funcionarios de la salud pública y del sector de la educación de las entidades territoriales local y regional, para prevenir la aparición de estos síndromes.

La piedra angular de esta nota es señalar que los grupos poblacionales en donde más se está presentando ésta preocupante situación, es el de adolescentes, y notoriamente en jóvenes y en adultos jóvenes más que todo.

Estoy haciendo este escrito por lo que he estado tratando aquí en Villanueva, principalmente, y en otras partes donde he tenido la oportunidad de ser consultado.

Las molestias de mayor incidencia son dolor de cabeza y dolor en el cuello muchas veces comprometiendo la parte alta de la espalda. He encontrado como causa transversal el uso del teléfono celular por largos periodos de tiempo, con posiciones prolongadas y sostenidas de flexión y de semi-flexión del cuello; en términos coloquiales, “es tener la cabeza doblada con la barbilla muy cerca del pecho, por mucho rato, incluso sin variar la postura o despegar los ojos de la pantalla”. He tenido confesiones, durante el interrogatorio, que ha habido casos de 3 horas en esa misma posición, “es que el tiempo se pasa volando”, argumentan.

Se presentan casos de dolor de cabeza dónde muchos pacientes nos han manifestado, “que él solo hecho de abrir y cerrar los ojos, aumenta el dolor de cabeza. En otros casos encontrados su evolución se da con una instalación de la molestia dolorosa en la parte posterior del cuello, de forma insidiosa, es decir, poco a poco, y luego tiene el carácter de permanente esa molestia dolorosa con limitación funcional, o sea, dificultad de mover el cuello o aumento del dolor al moverlo, que adquiere una intensidad tal, cómo me lo han dicho algunos de los que hemos atendido, “por ese dolor tan feo yo estaba pensando en cosa mala”. Se refieren a “cosa mala” como tumor o cáncer en la cabeza, y algunos pacientes con más finura dicen o “un aneurisma”, o desgaste en las vértebras” Todo esto es producto de que las malas noticias hacen carrera muy rápido y se han enterado de patologías de ese talante que han sufrido o sufren conocidos y familiares; entonces, inmediatamente el auto-diagnostico los lleva a esas supuestas “cosas malas” y adicionan entonces, ansiedad, desesperación e insomnio y por supuesto se instala colateralmente un síndrome de estrés que llega a enmascarar o a potenciar el cuadro clínico, haciéndolo más complejo.
Algunas propuestas terapéuticas instauradas después de una exhaustiva investigación semiológica, nos han confirmado que se trata de cuadros clínicos de origen postural por sobre-abuso postural y sobre-uso de la tecnología, teniendo muchas veces como determinante, el desacondicionamiento físico.

Estas molestias, en términos de identificación de las enfermedades técnicamente, se denominan cervicalgia, o cervico-dorsalgia y cefaleas contracturales.

Estos son estados agudos y sub-agudos que se puede evitar su aparición con medidas de prevención, cómo Las Pausas Activas, o sea, cada 5 a 10 minutos cambiar la “mala posición” y hacer movimientos suaves de estiramientos; hacer rutinariamente, ojalá 4 a 5 días a la semana, ejercicios de fortalecimiento músculo-ligamentario de cuello, cráneo y espalda. Todo esto debe ser prescrito y dirigido por expertos o personal con formación que garanticen seguridad en el entrenamiento en cuanto al tipo de ejercicios, las series, las repeticiones, frecuencia o periodicidad, etc.

Estas molestias prevalentes podrían considerarse, además de mal hábito postural adoptado por los cibernautas y usuarios empedernidos del teléfono celular y sus múltiples herramientas y aplicaciones, como una consecuencia directa de la pandemia y el uso obligatorio de la conexión virtual sin ninguna capacitación, sin ningún alerta o llamado al uso de medidas de prevención; sin ninguna gestión del riesgo por parte de los responsables de la educación a nivel territorial.

Hoy la presentación de dolores de cabeza más frecuente, de molestias en el cuello y espalda en población adolescentes y jóvenes, como ya señalé, es muy común en servicios tanto de consulta externa como de consulta de urgencias, sobretodo por las noches, pero lo que es peor y muy llamativo y está aconteciendo, es la auto-medicación indiscriminada con anti-inflamatorios y analgésicos, agregándole, en ocasiones, otros signos y síntomas a las molestias iniciales de dolor de cabeza, dolor en el cuello y espalda, y síndrome de estrés.

Comunidad en general: es una realidad un postulado científico que dice que prevenir es mejor que curar, por eso, padres de familia, maestros, niños, adolescentes, jóvenes y mayores, asiduos usuarios obligados y fanáticos de los equipos de cómputos y teléfonos celulares, tengamos claros que su mal uso nos está enfermando; no son enfermedades nuevas pero si se ha incrementado su aparición por falta de conocimiento y buena aplicación de las medidas efectivas de prevención.

Hago un llamado a los responsables de la salud pública en cada municipio y en el departamento, para que a través de los programas como el Plan de Intervenciones Colectivas, por ejemplo, esa dimensión de mantenimiento de la salud, tenga una acción contundente ahora, para no tener en pocos años mucha gente con limitaciones físicas y funcionales por culpa de enfermedades TOTALMENTE PREVENIBLES. Así como con otras enfermedades, el mejor tratamiento es la prevención de la ocurrencia.

Rodrigo Daza Cárdenas

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