Hay discusiones que se ganan con argumentos y, aun así, dejan una derrota más profunda: la de haber herido a alguien que solo necesitaba ser escuchado. Tener razón puede satisfacer el orgullo por un instante; ser amable, en cambio, puede aliviar una carga que no alcanzamos a ver. No siempre quien se acerca busca una […]

