Hay verdades que incomodan, pero también despiertan. Una de ellas es esta: Colombia, país cafetero por excelencia, sigue exportando sacos, mientras países que no producen ni una sola cereza —Suiza y Alemania— lideran el negocio del café en el mundo. No porque cultiven, sino porque industrializan. Y ese es precisamente el punto que nos negamos a […]

