La semana pasada estuve recorriendo varios proyectos agroindustriales en la Altillanura y confirmé, una vez más, lo difícil —casi tortuoso— que resulta sacar adelante un proyecto productivo en Colombia. Para que el lector dimensione el calvario que enfrentan estos verdaderos Simón Bolívar del agro, basta un ejemplo: comprar una hectárea en Meta y Vichada es […]

