¡TODO EN TU VIDA, OBRA PARA BIEN!

Jonás capítulo 2

Entonces Jonás oró así al SEÑOR su Dios desde el estómago del pez: Jonás 2:1 PDT

De acuerdo a esta historia Jonás estaba al interior de un pez.  Investigando un poco las probabilidades de sobrevivir a un evento como este es de una en un millón, ser tragado por un gran pez y quedar vivo es un milagro.

En 2021 Michael Packard, un submarinista estadounidense fue engullido por una ballena jorobada y estuvo en su interior por un período de entre 30 o 40 segundos, pero dice esta historia que Jonás estuvo 3 días, las posibilidades de salir vivo eran nulas. Ya que el problema no solo se basa en ser tragado por un animal como este, sino en el brusco cambio de presión, lo que los buzos experimentados denominan ‘barotrauma’.

La mayoría de las personas no pueden contener la respiración tanto tiempo. No sabemos si lo que se tragó a Jonás fue una ballena, tiburón u otro tipo de pez grande. Lo cierto es Jonás estuvo tres días al interior de este gran pez y no en su boca, sino en el estómago.

¿Cuántas veces nos hemos sentido atrapados como Jonás?, miramos a nuestro alrededor no vemos salida, vemos como se esfuman nuestros sueños y nuestra esperanza desaparece… Jonás se encontraba al filo de la muerte como muchos de nosotros en algún momento, sin embargo, Dios estaba con El.

El mismo Dios fue quién permitió esta situación, como se lee en el capítulo 1 de este libro, fue él mismo quien dispuso que el pez se tragara a Jonás.

El SEÑOR había dispuesto un gran pez para que se tragara a Jonás, quien pasó tres días y tres noches dentro del estómago del pez. Jonás 1:17 PDT

Asimismo, fue quién ordenó que este pez que devolviera a Jonás a tierra firme.

Entonces el SEÑOR le ordenó al pez que vomitara a Jonás en tierra firme.

Jonás 2:10 PDT

Dios tenía el control de todo, El sostuvo a Jonás en medio de la situación y su vida fue guardada durante el tiempo de su prueba.

En medio de su circunstancia adversa lo primero que hizo Jonás inmediatamente fue engullido por el Pez fue CLAMAR al único que tenía el poder de rescatarlo de esa situación, no recriminó a Dios, no cuestionó sus métodos, dice la palabra que al sentir que se le escapaba la vida se acordó de Dios

Jonás 2:7» Al sentir que se me iba la vida, me acordé del Señor, y mi oración llegó hasta ti, hasta tu santo templo.

¿Cuántas veces nos acordamos de Dios o volvemos a Él solo cuando nos sentimos sin salida?

Jonás clamó a Dios «Clamé a ti, SEÑOR, en medio de mi angustia ¡y me contestaste! Desde las profundidades del sepulcro pedí tu ayuda, ¡y me escuchaste! Jonás 2:2 PDT

Normalmente en momentos de desesperación, desánimo, desesperanza, perdemos hasta las fuerzas para orar a Dios, nuestra fe mengua, pero Jonás tenía claro que Dios era el único que podía hacer algo sobrenatural para salvarlo. Muchas veces nosotros no hacemos esto, más bien nos enojamos con Dios por hacernos pasar por este tipo de situaciones.

Entender y aceptar que hay cosas tan difíciles (como estar al interior de un pez, ver morir a un ser amado, perder tu casa, tu trabajo, tu matrimonio, sufrir abandono y muchas otras situaciones) que son parte de la voluntad buena, agradable y perfecta de Dios, no es tan sencillo.

Dios ordenó que el pez se tragara a Jonás y podríamos pensar ¿cómo Dios hizo algo tan cruel? ¿Por qué Dios no viene a mi auxilio? ¿Por qué espera hasta el tercer día para intervenir? ¿Por qué someterme a esta experiencia tan difícil? Sencillamente, porque todo tiene un propósito.

Ciertamente Dios tenía un propósito con la vida de Jonás, así como contigo y conmigo, pero es preciso entender esto y para ello me centraré en el siguiente pasaje bíblico:

Y sabemos que Dios hace que todas las cosas cooperen para el bien de quienes lo aman y son llamados según el propósito que El tiene para ellos. Romanos 8:8 NTV

Dice este versículo: “Y SABEMOS      QUE…”: esta certeza está directamente conectada con la confianza y seguridad de estar conectados con la ayuda del Espíritu Santo para atravesar cualquier situación, Él es quien nos conduce a hacer la voluntad de Dios en momentos de crisis y dificultad, mientras habitamos en esta tierra.  Es su Espíritu Santo quien intercede a nuestro favor con intensidad, nos afirma respecto a quienes somos en Dios, nos da paz y nos recuerda lo que Dios ha hecho antes por nosotros.

Continúa diciendo: “PARA LOS QUE AMAN A DIOS…” los que viven de acuerdo a su palabra, los que siguen su consejo, los que comprenden que no se trata de nosotros sino de Él, aquellos que están haciendo todo lo posible para seguir sus mandados, aunque las cosas malas, tristes, o negativas te alcancen, Dios las usará para finalmente traer bien a tu vida.

También dice: “TODAS LAS COSAS COOPERAN PARA BIEN…” qué difícil es escuchar esta palabra cuando estamos pasando por el valle de sombra de muerte, cuando nos sentimos en un abismo, un callejón sin salida y no tenemos ni aliento para llorar, que difícil es entender el poder que hay detrás de esta frase.

Pero la palabra nos dice que Dios puede usar TODAS las cosas para nuestro bien, no dice que todas las cosas son buenas. Él es soberano y omnisciente, conoce todo lo que sucede a nuestro alrededor, nada lo toma por sorpresa, es por esto que debemos confiar en que, si El permite algo, también nos acompañará en el proceso y nos ayudará a salir ilesos de esas circunstancias.

Estas cosas de las que habla Romanos se refieren a aquello que obra para hacernos a la imagen de Jesús, aquello que moldea nuestro carácter y nos permite ser más como El, porque para ello fuimos llamados, para reflejarlo a Él.  Puede que todas las cosas no sean buenas, pero Dios puede y usarlas todas para bien.

Todo lo que atravesamos en la vida, debemos hacerlo con la mirada puesta en Jesús, nuestra esperanza está cimentada en el amor de Dios y ese amor usa y transforma aún el sufrimiento para un fin mayor. No hay nada en este mundo que te haya sucedido que Dios no haya usado para ayudarte a caminar a puerto seguro.

Finaliza este versículo diciendo: “ESTO ES, PARA LOS QUE SON LLAMADOS CONFORME A SU PROPÓSITO” Dios puede usar tu tragedia para impactar las vidas de millones de personas, por eso recuerda siempre que no solo se trata de ti. Si decides responder con fe y confianza ante la circunstancia adversa que hoy atraviesas, muchas personas, llegarán a conocer y aceptar a Jesucristo como su Salvador.

Tal vez lo que estés viviendo no sea bueno, pero Dios lo usará para hacer que te parezcas más a Cristo y atraer a otros a una relación de fe con El.

Salmos 138:7-8 Aunque pase yo por grandes angustias, tú me darás vida; contra el furor de mis enemigos extenderás la mano: ¡tu mano derecha me pondrá a salvo! El Señor cumplirá en mí su propósito. Tu gran amor, Señor, perdura para siempre; ¡no abandones la obra de tus manos! NVI

Que maravilloso saber que aún en medio de nuestra noche más oscura, su amor siempre será mucho más fuerte, su mano no se apartará de nosotros y que nunca nos va a dejar solos.

La invitación hoy es a elevarnos por encima de las circunstancias como lo hizo Jonás, a creer, aunque no veamos nada, comprender que a través de las pruebas algo bueno viene y descansar en la seguridad de que Dios tiene el control y llegaremos a tierra firme.

Vicky Pinedo 

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