REMINISCENCIAS JUNTERAS

Hoy evocando aquellas vivencias de mis años de infancia, cuando jugábamos con carritos de madera, caballitos de palo, carritos de cardón, trompos, acordeones de hojas de maya y cartón, pionías, el chusaleco, el escondido, el maíz crecido, la peregrina, la gallina ciega, el virón virón, la peregrina, compai quemao, esconde la piedra, la lleva en el río, manda la hora, el triqui, parqués, lotería, a papá y mamá, pues un grupo de líderes junteros están empeñados en que estas tradiciones y juegos sanos no se pierdan y se han tomado la tarea de enseñárselas a las nuevas generaciones que solo juegan en la actualidad con el celular, la tablet y el computador.

Qué orgulloso me siento de haber nacido en La Junta, La Guajira, “El Rinconcito más querido de la Guajira”, así lo bautizaron. Es una población sana de gente noble y trabajadora, pues allá en esa tierra bendita donde nació Diomedes, en las décadas del 50, 60 y 70, no existía tecnología. Éramos tan felices que ni siquiera nos dábamos cuenta. Nos tocaba ir al río, que nunca se secaba, a coger el agua para preparar los alimentos y asear la casa; la mayoría, por no decir todos, nos bañábamos en las dulces y cristalinas aguas de los ríos. Santo Tomás y San Francisco, esa era una verdadera delicia visitar los balnearios de los Laureles, el Paso de la Despensa, el Salto, el Guabinerito, el Guabinero, la Corrientica, los Dos Caños, La Olla, el Tunal, el Cajón, entre otros.

Transcurrió el tiempo y construyeron un acueducto que fue de gran ayuda y facilitó las cosas; se descansó de acarrear agua en burros y en el hombro. Luego instalaron una planta de energía eléctrica que trabajaba con diésel (ACPM) que sorprendió a todos, pues a pesar de que la encendían a las 6 y la apagaban a las 10 pm, con ella llegaron los primeros televisores y las primeras neveras al pueblo, aunque ya existían unas que trabajaban a petróleo. Nos divertíamos mucho con las películas de Cantinflas, El Llanero Solitario, Tarzán y las telenovelas venezolanas, como La Zulianita, Mariana de la Noche y muchas más.

Una de las más emocionantes diversiones era salir a recolectar frutas al monte. Íbamos a Carrizal a recoger candungas, a la falda en busca de cotoprices y mamones, a la despensa en busca de mangos, al tamaco o la cueva a coger ciruelas, rebiacanas y guayabitas de perro. Esa era una verdadera experiencia inolvidable. Muchas veces íbamos en burros o de a pie, pero eso, les comento, sí era gozar la vida. Se asoleaba uno, pero ni cansancio se sentía, pues comiendo manjares de papayas, jamanares, patillas, melones, algarrobas, perehuetanos, nariz, macara, uvita, pericas, iguarayas, ¿qué hambre se iba a sentir? Eran jornadas de disfrute total, compartiendo con la naturaleza y con los animales de toda especie.

Las fiestas patronales de mi terruño siempre han sido las de San Antonio los 13 de junio, la Virgen del Carmen los 16 de julio y recuerdo que muchas veces se celebraba el día de San José los 19 de marzo, pues mi tío Luis Manuel Hinojosa Sierra construyó una gallera y ese fin de semana se realizaban riñas de gallos y kermés en las noches. Y una festividad que marcó un antes y un después fue el gran FESTIVAL FOLCLÓRICO DEL FIQUE, que tenía en su agenda concursos relacionados con el fique: hilandería, tejeduría y extracción de la fibra, además de reinado intermunicipal y departamental y concursos de música vallenata: acordeón aficionado, infantil, canción inédita y piqueria.

Desde el año 2025, y este año 2026, en las celebraciones del Día de la Virgen del Carmen, un grupo liderado por el concejal Jaime Luis Sierra Sierra, Jose Manuel Cuello, Iván Darío Araujo, Los Magueyales, Leiner Guerra, Junior Mendoza, Gloria Suárez, La Junta de Acción Comunal en cabeza de John Acosta, Lisbeth Díaz, Luis Carlos Gutiérrez, Aracelis Mejía, Manuel Hinojosa “Manato”, Alfredo Luis Sierra, Rigoberto Gutiérrez, animados por Libardo López y el acompañamiento de Las Pequeñas Comunidades, se han tomado la vocería para organizar una tarde cultural, recordando y enseñando a los niños los juegos tradicionales de antaño de La Junta.

Revivieron las carreras de encostalados, zancos, carritos de cardón, atletismo de 100 metros, carreras en bicicletas, de burros, en llantas, entre otros. Fue una velada entusiasta y divertida, untada de recuerdos, añoranzas y analizando que las generaciones mayores tuvimos el privilegio de disfrutar con aquellos juegos sanos exentos de tecnología y de los modernismos de hoy, hecho este que ha contribuido a que los infantes y jóvenes actuales no se interesen y ni siquiera conozcan de aquellos juguetes naturales e inofensivos. Bonita obra social, felicitaciones para estos paisanos que en buena hora han retomado esta didáctica de mostrarles y enseñarles a la nueva generación estas bellas tradiciones.

Dialogando con el apreciado paisano Luis Carlos Gutiérrez, me contaba que el gran compositor Marciano Martínez, en sus años de infancia, era un experto en la construcción de carritos de cardón; incluso los hacía para movilizarlos con dos horquetas. También hacía acordeones con la hoja de maya. Eran momentos inolvidables los que se gozaron en aquellos años colmados de inocencia, de mucha paz y armonía entre toda la muchachada de este paraíso llamado La Junta, La Guajira. Por eso es gratificante que nuestros nietos puedan conocer estos juguetes y estas maneras saludables de diversión, que no se pierdan estas costumbres, estas prácticas sanas de divertirse y ser verdaderamente felices.

Crónica nostálgica y melancólica la de esta semana, evocando momentos felices del ayer, y ratificando que recordar es vivir, exaltando una plausible labor de unos ciudadanos junteros que se han tomado la tarea de enseñarles a los nietos, infantes y adolescentes de la actualidad cómo eran los juegos 40 y 50 años atrás, cuando escaseaba la tecnología y todo se regía por lo natural y lo práctico; se disfrutaba de lo que había y nadie se quejaba, reinaba la inocencia, el respeto y la concordia. A veces es bonito recordar el pasado; otros dicen que el tiempo que se va no vuelve, pero, como decía el cacique, viva la vida y que mueran los pesares.

“EL RECUERDO ES EL ÚNICO PARAÍSO DEL CUAL NO PODEMOS SER EXPULSADOS”.

Con pasión y amor a la patria, escribió y divulgó: “El Juntero Futurista”.    

 

Dr. José Jaime Daza Hinojosa

DESCARGAR COLUMNA

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *