LA UNIVERSIDAD DE LA GUAJIRA: UNA TRANSFORMACIÓN INSTITUCIONAL CONSTRUIDA CON VISIÓN Y LIDERAZGO COMO PATRIMONIO DE LOS GUAJIROS

Antes de abordar estas reflexiones, considero necesario formular una precisión de principio: escribo desde mi condición de profesor universitario y desde una perspectiva que procura someter los hechos al examen de la evidencia, se separa ampliamente de la complacencia, la adulación y del ejercicio de pleitesías personales. Cada afirmación que aquí se expone puede y debe ser contrastada con los resultados, los indicadores y la trayectoria institucional de los últimos años. Precisamente porque La Universidad de la Guajira exige pensamiento crítico, considero intelectualmente legítimo señalar sus dificultades cuando corresponda, pero igualmente necesario reconocer, con la misma independencia de juicio, los procesos, liderazgos y realizaciones que han contribuido de manera verificable a su evidente transformación.

Durante los últimos quince años, la Universidad de La Guajira ha experimentado uno de los periodos de transformación más significativos de su historia. Su evolución no puede explicarse únicamente por el aumento de estudiantes, programas académicos o infraestructura física. Lo ocurrido representa, en un sentido más profundo, un proceso de maduración institucional, mediante el cual la Universidad ha fortalecido progresivamente sus capacidades académicas, científicas, administrativas y sociales, hasta alcanzar mayores niveles de reconocimiento en materia de educación superior, por parte del Ministerio de Educación Nacional – MEN.

Esta transformación adquiere mayor valor por las particularidades sociales, económicas, culturales y geográficas de La Dama Guajira. Apodo cariñoso que le hizo al departamento el maestro Hernando José Marín Lacouture. En este contexto, fortalecer la Universidad pública significa también ampliar oportunidades inclusión educativa étnica y en discapacidad, de movilidad social, acceso al conocimiento, empalme de formación profesional desde la básica y generación de capacidades para el desarrollo del territorio.

Una parte sustancial de esta evolución ha estado asociada al liderazgo ejercido por el rector CARLOS ARTURO ROBLES JULIO, quien ha liderado una etapa institucional caracterizada por la continuidad de una visión orientada hacia el desarrollo científico, la calidad académica e institucional y la consolidación de UNIGUAJIRA. Bajo la dirección del ingeniero Guajiro, se han impulsado procesos de ampliación de la oferta académica, fortalecimiento de las sedes regionales, modernización de infraestructura, cualificación docente, crecimiento de la investigación, formación posgradual, internacionalización y consolidación de una cultura de autoevaluación y mejoramiento continuo.

Más que administrar una institución existente, este liderazgo ha contribuido profundamente a conducir a la Universidad de la Guajira hacia un nivel superior en materia de calidad académica. Una institución que inicialmente concentraba buena parte de sus esfuerzos en garantizar acceso y cobertura ha avanzado progresivamente hacia un modelo universitario en el que también ocupan un lugar central la investigación científica, la oferta pertinente y responsable de programas de pregrados y posgrados, la producción científica, la innovación, la acreditación de programas e institucional, la interacción con comunidades académicas nacionales e internacionales y ahora mismo, la reacreditación institucional de la Universidad.

La expresión más significativa y fehaciente de esta evolución institucional fue la obtención, en 2024, de la Acreditación Institucional en Alta Calidad, otorgada por el Ministerio de Educación Nacional por seis años. Dicho por el rector líder: “este reconocimiento constituye mucho más que una certificación formal, representa la validación de un proceso institucional pensado y logrado durante años y demuestra la capacidad de un equipo administrativo, docentes, graduados, estudiantes y sector social en general para avanzar hacia estándares superiores de calidad académica y organizacional”.

El crecimiento también se evidencia en la formación avanzada de sus profesores y en la consolidación de infraestructura académica y tecnológica. A ello se suma el desarrollo de las sedes y extensiones universitarias, que ha permitido ampliar la presencia de la institución en diferentes municipios y convertir la educación superior en el territorio, en una posibilidad más cercana para amplios sectores de la población más vulnerable del Departamento.

De esta manera, la Universidad de La Guajira ha transitado desde una lógica fundamentalmente centrada en la cobertura hacia una institución con mayores capacidades para formar integralmente, investigar, producir conocimiento y transformar su entorno. Ese tránsito constituye uno de los principales indicadores del Ingeniero Guajira CARLOS ARTURO ROBLES JULIO. Naturalmente, ningún proceso universitario de esta magnitud puede explicarse por una sola persona. Los avances alcanzados son también producto del trabajo de profesores, estudiantes, investigadores, graduados, trabajadores, directivos y de órganos colegiados como el Consejo Superior y el Consejo Académico. Sin embargo, reconocer el carácter colectivo de la Universidad no impide identificar la importancia de una conducción estratégica sostenida.

En ese sentido, la administración liderada por Robles Julio ocupa un lugar central en la historia reciente del Alma Mater, al haber orientado y articulado buena parte de los procesos que hicieron posible esta transformación. Una de las características más relevantes de este periodo ha sido precisamente convertir proyectos de gobierno universitario en capacidades institucionales permanentes. Los programas acreditados, los profesores formados, los grupos de investigación consolidados, los programas de posgrado, la infraestructura creada y los sistemas de aseguramiento de la calidad ya no constituyen únicamente realizaciones de una administración: forman parte del patrimonio académico y organizacional de todos los Guajiros orgullosos.

Al cumplir cincuenta años de existencia, la Universidad de La Guajira puede observar su historia reciente como una etapa de expansión, cualificación y consolidación. Hoy posee mayores capacidades competitivas en educación superior, con capacidad autónoma para participar en comunidades científicas, formar profesionales con altos niveles de cualificación y responder a los desafíos de este vasto territorio.

Por ello, el verdadero alcance de esta transformación institucional trasciende las fronteras del campus universitario. El fortalecimiento de la Universidad de La Guajira significa también el fortalecimiento de las capacidades humanas, científicas y sociales del departamento. Ese es, probablemente, uno de los legados más importantes del Ingeniero rector CARLOS ARTURO ROBLES JULIO: haber demostrado que una universidad pública ubicada en un territorio históricamente marcado por profundas brechas puede avanzar, mediante visión, liderazgo y trabajo colectivo, hacia mayores niveles de excelencia, reconocimiento y responsabilidad social. Mil veces gracias Rector.

 

Alexis Salazar Argel

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