El día que precisamente comienza el año, un 1 de enero del año 1953, nace este pilar, faro y bastión del folclor vallenato; en el hogar conformado por Wilson Camilo Barros Baquero y Eduvilia Maria “Yiya” Mattos Gonzales (reconocida partera Villanuevera), son sus hermanos: Luis Raúl, Enrique Camilo, Mariangel, y hay 22 más, dice con desparpajo, pues su progenitor guajiro hasta los tuétanos hizo honor a esa tradición de familia extensa o prolífica. En las calles llenas de piedra de Villanueva, La Guajira, conocida como la bella cuna de acordeones, se da el acontecimiento de su venida al mundo.
Sus estudios de Primaria los realizó en el Colegio Santo Tomás, el bachillerato en el renombrado Roque de Alba, ambas instituciones ubicadas en el Municipio de Villanueva, La Guajira; su carrera profesional en Administración de Empresas la cursó en la Universidad Autónoma del Caribe de la ciudad de Barranquilla.
DIGNIDADES QUE HA OSTENTADO
Presidente del Festival Cuna de acordeones en 4 oportunidades, diputado del Departamento de La Guajira (1995-1997), representante a la Cámara de Representantes por el Departamento de La Guajira (año 2000), representante a la Cámara por el Departamento del Atlántico (año 2003), director de Desarrollo Regional del Ministerio de Agricultura (1999), cónsul de Colombia en San Antonio del Táchira, República de Venezuela (año 2008), y alcalde de su municipio Villanueva La Guajira, periodo 2020-2023; fue elegido como el mejor alcalde de La Guajira en los premios PG 2022, por la Organización de Periodistas de La Guajira.
FAMILIA
Felizmente casado con Diana García, hijos: Carlos Alberto, Adriana, Vanessa, Alberto Carlos, Beatriz Helena, Jose Alberto, todos profesionales. Entre ellos hay: Administradores de empresas, psicóloga, abogado, relacionistas públicos, folcloristas y, eso sí, muy trabajadores.
MEJORES AMIGOS
Juan Bernardo Ariza, Álvaro Aguirre, Ciro López, Orangel “El Pangue” Maestre, y muchísimos más, imposible nombrarlos a todos.
Charlamos con El Pangue Maestre y esto nos manifestó sobre Beto Barros. Beto es uno de mis grandes amigos, al cual le tengo título de hermano; es uno de mis hermanos mayores, un hermano de corazón y espiritual. Con Él compartí parte de mi infancia y adolescencia. Beto Barros hace parte de los cimientos de mi historia musical; lo considero un impulsor o promotor de mi carrera, junto a Poncho Cotes Jr. Quien era su compadre del alma era un grupo consolidado del folclor; allí estaban también Israel Romero, Rafael Orozco, Cao Mendoza, Jose Casquita, Rodrigo Daza Cárdenas y Hernando Marín. El líder y motor de ese grupo fue siempre Beto Barros; cuando llegué a Barranquilla, dice el Pangue, Beto me hizo la antesala, les dijo a todos sus amigos: «Viene un pollo fino de Villanueva». Ahí estuvieron Mariano Canelo, Tomás Darío Gutiérrez Hinojosa, y tampoco puedo dejar de mencionar a Silvio Brito. Beto fue uno de los padrinos para que se diera esa unión musical con la voz más clara del vallenato. El apartamento de Beto Barros en Barranquilla se convirtió en una embajada para los Villanueveros y los Guajiros en general; permanecía lleno y todos los fines de semana no mancaba una parranda vallenata.
ANÉCDOTA
Hubo un desfile en Villanueva de apertura del Festival Cuna de acordeones. Beto, comenta el Pangue, le estaba mostrando a varios periodistas las casas de las dinastías villanueveras. En ese momento no me encontraba en Villanueva; era una caravana con muchos sonidos y comparsas. Mi papá y mi mamá estaban en la puerta de la casa. Beto ordenó que detuvieran el carro donde se movilizaban. Esta casa es de una gran familia; aquí viven Gloria Socarras y Milo Maestre, los padres del Pangue. Decía el periodista: «Usted es doña Gloria, una de las fundadoras de este festival», y comenzó a explicar que ella había enseñado al Pangue a tocar acordeón aquí en la casa. El entrevistador argumentó: «Bueno, ya hablamos con la mamá del Pangue y dónde está el papá; no lo veo». Y Beto Barros brincó y se colocó frente al periodista y afirma de manera contundente: «Soy yo, aquí está el papá del Pangue, mi padre». Después, muerto de risa, me contó: «Ve, hijo, ese Beto Barros es un sinvergüenza». Cuando el periodista preguntó por mí, que quise acercarme, me quitó el puesto que él era y yo lo dejé riéndome.
Juan Bernardo Ariza, prestigioso médico fonsequero, esto nos dijo de Beto Barros: Beto es un destacado folclorista del folclor vallenato, ese que vive, ama, siente, promueve y califica al folclor como ninguno. Llevó a Cúcuta siendo cónsul de Colombia en Venezuela a 12 compositores encabezados por el maestro Escalona, Camilo Namen, Deimer Marín, Marciano Martínez, Poncho Cotes Jr., Luis Egurrola, Roberto Calderón, Rafael Manjarrez y muchos más, un evento sin precedentes, ese don de aglutinar, ese poder de convocatoria; no se lo conozco a nadie, creador de la Parranda Blanca en Villanueva, junto a Cao Mendoza y a Jose Casquita, un verdadero visionario. Es Beto Barros, dice Juan B, lo que hizo con la ruta folclórica siendo alcalde y los monumentos en la entrada de Villanueva de los artistas villanueveros; eso es algo majestuoso y espectacular. Logró que los incluyeran incluso a los Guinness Records. Para mí, Beto es un fuera de serie, termina diciendo.
Cuando se buscaba una persona para que dirigiera el Festival Cuna de Acordeones, comenzó a correr una frase en las calles villanueveras: a Beto Barros, todo el mundo lo conoce, ese es el hombre, y quedó el eslogan hasta para sus campañas políticas: a Beto Barros, “Todos lo conocen”. Juan Piña lo saludó 3 veces con esa consigna. Beto fue motivo de inspiración para componer canciones; a Hernando Marín lo inspiró para componer la canción Condolete, y muchas otras; igual a su compadre Ponchito Cotes le inspiró varias melodías. Otra frase de Beto Barros que llevó a Marín a componer fue cuando en una parranda estaban solo hombres y dijo: «Ajá, pero es que una parranda sin mujeres es como un mar sin olas», por eso Marín dice en la canción «Tú, que grabaron Los Diablitos»: “Tú eres como un mar sin olas, como dice Beto; ese Beto no es otro que el gran Beto Barros.
El gran Beto Barros fue gerente y propietario de Rifa Costa Norte desde 1978 hasta 1990, amante de la ganadería y de la palmicultura, dirigente destacado de este sector, presidente del Festival Cuna De Acordeones en el año 1985; más tarde, en 1996, 1997 y 1998, también lo presidió, catalogado por sus paisanos como el mejor presidente que ha tenido este magno evento en toda su historia. Una de sus obras más importantes que gestionó como alcalde fue la construcción de la ruta folclórica Villanueva – Veracruz – Badillo, y se consagró con la realización de los monumentos de artistas villanueveros y el acordeón, la caja y la guacharaca más grandes del mundo, ubicados en las entradas de Villanueva, sitios estos que se han convertido en los lugares turísticos más visitados del municipio.
GESTOR DE LOS MEJORES MONUMENTOS
Realizó 11 bustos destacando a: Tomás Alfonso Zuleta, Daniel Celedon, Jean Carlos Centeno, Poncho Cotes Jr., Emiliano Zuleta Baquero, Pangue Maestre, Egidio Cuadrado, Andrés “El Turco Gil”, Israel Romero y Jesualdo Bolaño. Las DINASTÍAS RESALTADAS: Zuleta, Celedon, Romero, Maestre, Bolaño, Cuadrado, Gil, Kammerer, Murgas y Cotes.
Beto Barros compuso una canción que la grabó Beto Zabaleta con el acordeón del Pangue Maestre; se titula: “Soy el hombre”, los invito a que la escuchen, muy buena, vallenato grueso y costumbrista. Compusieron en su honor 14 canciones para sus campañas políticas, compositores y artistas de mucha talla como: Rafael Manjarrez, Deimer Marín, Fabián Corrales, Juan Piña, entre otros, se arriesgó con éxito a cambiar la fecha del Festival Cuna De Acordeones de septiembre para junio, pues en este mes son las vacaciones de mitad de año y el pago de primas.
Beto Barros, un hombre que sabe a pueblo, de esos personajes que llevan el pueblo en el alma y el folclor en el corazón. Un hombre de gran renombre, excelente amigo y verdadero precursor de nuestra música vallenata, un visionario que sabe descubrir talentos, tenderles la mano y ayudarlos a crecer; un incansable impulsador de artistas y defensor de nuestras raíces musicales, parrandero de pura cepa, amante empedernido de las buenas parrandas, bebedor y exquisito catador, de esos que saben disfrutar la música, la amistad y los buenos momentos que nos regala la vida. Le pedimos a Dios que cuide, proteja y le conceda mucha vida y salud a nuestro primo Beto Barros. Que conserve intactos su espíritu, su talante y esa grandeza humana que lo caracterizan, porque el folclor de nuestra tierra necesita hombres como él: auténticos, generosos y comprometidos con la preservación de nuestra identidad vallenata.
“EL ÚNICO MODO DE HACER UN GRAN TRABAJO ES AMAR LO QUE HACES”.
Con entusiasmo, cariño y frenesí, esculpó, transcribió y difundió: “El Juntero Futurista”.
José Jaime Daza Hinojosa

