¿CÓMO LOGRAR LA ASOCIATIVIDAD DURANTE Y DESPUÉS DE LA COVID-19?

La crisis que le espera al departamento de La Guajira, será, en todos los casos, inimaginable. No es por ser paranoico, pero, me atrevo a decir que, no hay la suficiente academia y/o investigación para entender una debacle social y económica tan grande como la que se vislumbra en próximos años si no se toman correctivos.

La COVID – 19 se juntó con los peores indicadores sociales y económicos que cualquier administrador público pueda imaginar. Altos índices de delincuencia, desempleo, desigualdad, problemas en los sistemas de salud y educación, debilidad en la infraestructura básica y de servicios públicos, en fin, situaciones que llevan incluso, a la muertes de personas por enfermedades relacionadas por la desnutrición. Escenarios que en estos tiempos modernos que se presentan en La Guajira y África.

Sujeto a lo anterior, las cada vez más fuertes especulaciones sobre la posibilidad de cierre de la mina del Cerrejón, el mayor empleador privado y una fuente de ingresos para la salud administrativa del departamento suena todos los días. Ante esto hay que ser claros, si se acaba la mina de Cerrejón o deja de vender las toneladas de carbón de otros años, en el corto plazo (menos de 5 años) no existirá una empresa en la capacidad de generar empleos y la cantidad de dinero para las arcas de la gobernación y los municipios que viven de las regalías.

Por lo tanto, les corresponde a todos ciudadanos, desde la empresa privada, pasando por las autoridades nacionales, departamentales, municipales y las personas comunes, pensar lo que será la vida administrativa, económica, social y política del departamento. Desde este espacio lo digo, la asociatividad es la salida.

La Guajira, debe organizarse por medio de Nodos Productivos, pero, ¿qué es un Nodo? La palabra Nodo es un término que viene del estudio científico. Se le llama nodo al punto real o abstracto en donde se reúnen las distintas partes de una conexión para comunicarse entre sí. Un nodo es el punto, momento o espacio en donde todos los elementos de una red que comparten las mismas características se vinculan e interactúan. Aunque cada elemento es particular y/o individual, cada nodo tiene sus propias características y cuenta con varios campos; al menos uno de éstos debe funcionar como punto de referencia para otro nodo.

Esta definición, llevada a la realidad económica y social del departamento, aplica a la perfección. Dentro de lo que propongo como visión del desarrollo del territorio cada uno de los municipios cuentan con cada uno de los elementos de una red que comparten las mismas características se vinculan e interactúan. Es decir, cada uno tiene problemas sociales y económicos, similares que se podrían trabajar en conjunto y tener una solución más práctica.

Es así que, si estudiamos las características de los territorios y estos cumplen con tener similitudes, que pueden terminar en la creación de varios nodos productivos de acuerdo a las ventajas absolutas, comparativas y competitivas de cada uno.

La Constitución de la Republica de Colombia prima la creación asociaciones comunitarias, donde el crecimiento colectivo sea el objetivo. Se plantea para este fin esquemas asociativos, donde se logren acuerdos de voluntades entre entidades territoriales o asociaciones de entidades territoriales, con el fin de alcanzar objetivos comunes, que no podrían lograr individualmente y así obtener el mejoramiento del nivel de vida de sus comunidades.

En su tiempo las ciudades y departamentos que hoy en día son en Colombia territorios prósperos, y generadores de riqueza, que cuentan con los mejores indicadores sociales, entendieron que la solución a los problemas en comunidad es la asociación. Bogotá, Medellín y Cali, ya desde el siglo pasado se pensaron como áreas metropolitanas, recientemente, Bucaramanga, Manizales y Barranquilla, han hecho un esfuerzo por consolidar un área administrativa común. Comprendieron la importancia de asumir retos estratégicos y dar solución a problemas fundamentales.

Bajo este orden de ideas se le puede dar una transformación a los territorios que cuenta con una población, retos y ventajas comunes. Ellos pueden establecer planes de crecimiento juntos, se pueden potencializar sectores en común y mejorar el nivel de vida de sus gentes.

En La Guajira hay territorios que pueden consolidarse como nodos productivos. Si se analiza de manera detallada, Hatonuevo, Barrancas, Fonseca y Distracción, cuentan con una riqueza agrícola, comercial, ganadera y minera importantes. Estos 4 municipios deberán realizar una transformación de la matriz generadora de recursos, pues, hacen parte de la zona de influencia minera, gran parte de su mano de obra trabaja en la mina del Cerrejón y los comentarios del futuro operacional de la mina no son alentadores.

Cuenta este nodo central con los menores números de pobreza en el departamento y tienen una población educada y que están enlazadas de manera familiar y laboral. La población que tendría este primer nodo, estaría cercana a los 97mil habitantes, con una bolsa de recursos que superan los 95 mil millones de pesos, dejando unos ingresos promedio per cápita, superior al actual de Barrancas, Distracción, por muy poco menor al de Fonseca y Hatonuevo. La distancia entre estos 3 municipios desde Fonseca no supera los 20 minutos con una vía en buenas condiciones.

El Nodo Sur, estaría compuesto por San Juan, El Molino, Villanueva, Urumita y La Jagua del Pilar. Sería una población que sobrepasa las 96mil personas y tendría una bolsa de presupuesto superior a los 105 mil millones de pesos, es decir, un ingreso per cápita superior a 1 millón de pesos. Tienen un problema grande en común, es la reconstrucción de la vía que los comunica, esta está totalmente deteriorada. La construcción de vías veredales para las cosechas de alientos y construir minidistritos de riegos para la siembra y la ganadería, son una tarea urgente.

El tercer Nodo estaría compuesto por Albania, Maicao y Uribía. Aunque Albania no tiene frontera, podría ser un centro de producción industrial que sirve de paso para la exportación al resto del mundo. La legalidad que tengamos con la frontera va a transformar la forma de vivir en este territorio. La riqueza de los vientos y el sol debe ser aprovechado de manera social, en este particular Uribía y Maicao tienen un potencial gigantesco, que junto la reactivación, modernización y legalidad del comercio, le darían otra cara a nuestro territorio.

Este nodo productivo contaría con unos ingresos superiores a los 674 mil millones para ser repartidos en una población de 363 mil habitantes. Este nodo tiene los más altos números de pobreza y el índice de necesidades básicas insatisfechas más alto como porcentaje de su población, pero tendría un ingreso per cápita superior a 1,8 millón de pesos.

Por último el Nodo marítimo estaría compuesto por Manaure, Riohacha y Dibulla. La tarea de estos municipios es darle una mirada al mar, ver en el mar nuestro polo de desarrollo. El turismo, la construcción de un muelle para la llegada de buques, como también la entrada y salida de mercancías al resto del mundo, es una oportunidad de oro. Este nodo cuenta con altos índices de pobreza monetaria, altas necesidades básicas insatisfechas y problemas grandes de salud pública. La bolsa que compartirían estos tres municipios sería de 495 millones para una población de 308 mil habitantes.  

Ahí aquí una opción importante para darle una transformación real a la realidad del departamento, no pueden pasar los años, oportunidades y nuevos retos, para darnos cuentas que la oportunidad de transformar nuestro territorio es ahora.

 

Escribió,

 

José Armando Olmedo Avila

UN Economista.

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