KENIA ÁLVAREZ GÁMEZ, DEL CORAZÓN DE UNIGUAJIRA AL MUNDO: UNA HISTORIA DE SUPERACIÓN Y CONOCIMIENTO

Desde los caminos polvorientos de Matitas, en la vereda de Piyaya, Kenia Álvarez Gámez aprendió que los sueños se construyen con esfuerzo, fe y constancia. Entre cultivos familiares y una comunidad marcada por la lucha diaria, descubrió que el conocimiento sería una herramienta para cambiar su historia. La mayor de seis hermanas y con responsabilidades familiares que la anclaban a Riohacha, decidió estudiar Trabajo Social en la Universidad de La Guajira. 

Durante su etapa universitaria, la constancia fue su mayor aliada. En un tiempo en el que no existían buses escolares y las rutas de transporte eran limitadas, muchas veces caminó largos trayectos para llegar a casa después de clases, enfrentando la oscuridad y el cansancio. Hubo días sin almuerzo y noches de desvelo, pero nunca dejó de asistir, convencida de que cada jornada de estudio era un paso hacia el futuro que soñaba. Su esfuerzo culminó con el título de Trabajadora Social, un logro que marcó el inicio de una vida profesional guiada por la vocación de servicio.

Su trayectoria laboral inició en el Hospital Nazareth I Nivel E.S.E. en Bogotá, donde puso en práctica los saberes adquiridos en la universidad y reafirmó su compromiso con la salud pública. En este espacio identificó sus capacidades, así como su habilidad para responder a contextos exigentes, lo que la impulsó a continuar su cualificación con una Especialización en Epidemiología y otra en Auditoría en Salud.

Posteriormente, asumió la coordinación de la gestión nacional de medicamentos de alto costo en una EPS en intervención y se desempeñó como auditora ante la Superintendencia Nacional de Salud y la Secretaría Distrital de Salud de Bogotá.

Cada experiencia se convirtió en un peldaño hacia nuevos retos. En 2020, se postuló a la convocatoria de becas de Minciencias para doctorados en el exterior. A pesar de los comentarios que la desalentaban, fue seleccionada entre los primeros puestos y logró ingresar a la Universitat de València, en España, para cursar su Doctorado en Fisiología. Allí, los primeros meses fueron desafiantes: las diferencias académicas y culturales se hicieron sentir, y enfrentó comentarios que pusieron a prueba su fortaleza emocional. Pero, lejos de rendirse, decidió demostrar que su origen no limitaba su capacidad. Con esfuerzo, disciplina y el acompañamiento de sus tutores, culminó con éxito su doctorado.

Actualmente forma parte del grupo de investigación Fisiología de la Neurogénesis y la Neurodegeneración (FINEUROL), dedicado al estudio de enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer, y continúa su formación académica con estudios en Prevención de Riesgos Laborales, Dirección y Gestión Pública, y Nutrición Humana y Dietética. 

Finalmente, su compromiso con La Guajira permanece intacto. Sueña con aportar desde la gestión pública y la investigación al desarrollo de su región, contribuyendo a mejorar la calidad de vida de las comunidades más vulnerables. “Estudiar me abrió las puertas del mundo, pero fue la Universidad de La Guajira la que me dio las herramientas y la confianza para comenzar este camino”, afirma. Para Kenia Álvarez Gámez, la educación trasciende lo personal; es una manera de devolverle a su tierra la esperanza y demostrar que el talento guajiro puede alcanzar cualquier meta cuando se acompaña de disciplina, fe y amor por el conocimiento. 

 

Valentina Pérez Curiel Periodista Uniguajira

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