LOS RETOS Y DESAFÍOS DEL NUEVO PRESIDENTE CON EL DESARROLLO DE LA GUAJIRA

Los retos y desafíos del actual presidente electo de los colombianos, Abelardo de La Espriella con el departamento de La Guajira son inmensos. Además, de que nuestros parlamentarios necesitan mejorar la capacidad de interlocución de la región con la nación para aprovechar este nuevo cambio de orden y de régimen presidencialista. En La Guajira se ha hecho mucho, pero es mucho más lo que falta por hacer. Corresponde a los mandatarios territoriales identificar las ideas, iniciativas, planes, programas y proyectos de inversión pública acertadamente para incluir a la Guajira en la agenda del gobierno nacional. Es importante aprovechar los anuncios de descentralización que se harán desde las regiones con nuevos criterios de gobernanza desde los territorios.

Un gobierno liderado por un costeño que ha manifestado sus afectos por la costa y por esta península tan septentrional como rezagada debe aprovecharse eficiente y eficazmente para el desarrollo del departamento. Se requieren proyectos de importancia estratégica regional que impacten el desarrollo social y económico de La Guajira. En la Agenda regional de competitividad y la agenda de ciencia, tecnología e innovación de La Guajira, lo mismo que, en el actual Plan Departamental de Desarrollo se encuentran identificados los proyectos que revolucionarían el verdadero desarrollo de nuestro departamento. Ya Maicao, no es lo que fue, la vitrina comercial de Colombia. Tampoco la zona de régimen aduanero especial tiene la misma dinámica comercial del pasado.

Igualmente, a Riohacha, el Distrito capital de La Guajira, hay que proyectarla y dimensionarla como lo que realmente es por su posición geoestratégica y su dimensión económica y comercial frente al mar caribe, nuestro distrito capital. El aprovechamiento del mayor litoral caribe de la Guajira debe ser la punta de lanza para impulsar y promover su plataforma continental en cuanto a la industria off shore, el hidrogeno verde, un puerto de aguas profundas y de mayor calado y toda la producción de recursos hidrobiológicos marinos, es otra de las ventajas comparativas de este departamento. Los proyectos del sector de agua potable y saneamiento básico, deben ser prioridad en esta coyuntura presidencialista para seguir impulsando a la Guajira como destino turístico del país.

Los servicios públicos tan básicos como esenciales deben comenzar a escribir la historia del desarrollo de la Guajira con agua. Sea con la desalinización del agua del mar, con una línea de conducción desde la represa del rio ranchería o con las once cuencas hidrográficas que descienden de la sierra nevada de Santa Marta, pero la Guajira debe abastecerse de agua con modernos sistemas de acueductos y alcantarillados. Del mismo modo, debe voltearse la mirada hacia el campo, para volver a poner a parir la tierra, enfrentando frontalmente la desertificación, el calentamiento global y el cambio climático para la producción para el autoconsumo y la comercialización de nuestro pujante sector agropecuario. Así mismo, el aprovechamiento eficiente de nuestras potencialidades de los vientos del nordeste para la energía eólica y la fuerte luminosidad del sol para la energía fotovoltaica hacen de esta península una potencia de energías renovables y limpias.

La conexión de los territorios en la vasta y extensa ruralidad dispersa de la Guajira, también demanda la atención de los gobernantes para su desarrollo. La conexión de la red terciaria articula los centros de producción con los centros de consumo, pero también la conectividad tecnológica, nos permitiría tener comunidades rurales conectadas y competitivas en la onda de los avances tecnológicos. En la agenda debe estar presente las iniciativas identificadas por los tres municipios PDET de La Guajira, aquellos que pusieron los muertos en el pasado, y que hoy, sus víctimas esperan la reivindicación del estado, para integrarlos a la vida nacional en paz y armonía. La Guajira, debe proyectarse como un destino turístico de contemplación, de aventuras, etnoturístico y ecoturístico y cultural, lo mismo que, agroturístico y un turismo de negocios.

En conclusión, La Guajira requiere una infraestructura más adecuada para su desarrollo y también seguir invirtiendo esfuerzos y más recursos en el desarrollo de la sociedad del conocimiento, en la ciencia, la tecnología y la innovación. Junto con el departamento de Chocó, La Guajira presenta los más altos indicadores de pobreza de la nación, y esto, debe concentrar la atención en este territorio del nuevo gobierno nacional. Las apuestas de este departamento deben ser en aquellos proyectos que resuelvan los problemas estructurales e históricos de la península, entre ellos, de agua, de pobreza, de hambre, de desempleo, de falta de capacidad adquisitiva y de seguridad ciudadana.

  

Rafael Humberto Frías

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