Riohacha, capital del departamento de La Guajira, considerada por propios y extraños como un lugar mágico de hermosas playas, exuberantes reservas naturales y tradiciones indígenas del aguerrido Pueblo Wayuu, recibió un gran regalo en sus 480 años de fundación que enmarcan el talento particular del compositor Alberto Santos Romero (oriundo de Agustín Codazzi, Cesar) para inspirarse en la ciudad que lo ha visto triunfar.
Fundada por Nicolás de Federmán el cinco de agosto de 1535, la capital de La Guajira se ubica en un territorio ancestral que fue cuna de diversos grupos sociales, étnicos y culturales, y que le han permitido consolidar su imagen de paraíso soñado, entre otros aspectos, por su bellísimo mar cristalino que enamora a sus visitantes:
“Ay, mi Riohacha, Riohacha querida Ay, mi Riohacha, Riohacha adorada Para mí tú eres la más linda
Riohacha bonita, Riohacha de mi alma”.
Ensoñación riohachera
El talento del artista va más allá de la mirada pueblerina, y exalta con gran respeto los valores humanos y el tesón de los habitantes de esta ciudad que durante casi cinco siglos se ha convertido en una cuna que acoge a todo al que llega hasta sus entrañas:
“Tú tienes gente tan distinguida Tú tienes gente tan capacitada
Que son capaces de enfrentar la vida
No importa el tamaño que traiga la oleada”.
Tampoco es ajeno el compositor al espíritu religioso que ha caracterizado al riohachero, y en su inspiración plasma esa devoción por la vieja ‘Mello’, como cariñosamente llaman a la patrona de los riohacheros:
“Tú tienes a una virgen divina Tú tienes una virgen adorada Que te guía por donde caminas
Mi Riohacha querida, mi Riohacha del alma”.
Sin duda alguna, esa condición de entablar amistades, incluyendo a los hermanos venezolanos, no se queda por fuera de la obra donde el autor buscó exaltar esa amplia facilidad que tienen los residentes de la capital guajira para atender, acoger y servir a todo el que llega:
“Si quieres amigo sincero Procura que sea riohachero Si quieres amigos bien serios
Pídeselo a la virgen de los remedios. El riohachero es amigo y hermano Porque siempre te da la mano”.
La riqueza histórica de una ciudad que seduce por sus bonitos paisajes, el inconmensurable valor de su arquitectura colonial y toda una amalgama sociocultural de profundas raíces, también son dibujados en ‘Mi Riohacha del alma’:
“Así como el almirante Padilla Luchó por su tierra adorada Así mismo le pido al turista
Que venga a Riohacha para visitarla. Aquí encuentras mujeres divinas Aquí encuentras alegría para el alma No te pierdas esta maravilla
Llamada Riohacha, Riohacha del alma”.
Dos versiones doradas
De manera paradójica, mientras que muchas canciones se quedan esperando una voz que las inmortalice, el poema musical dedicado a la capital guajira cuenta hasta ahora con dos hermosas versiones. Una interpretación clásica folclórica cantada por Luis Mario Torres, y una versión sentimental en la voz del aclamado artista Haffit David. Y así, mientras las dos versiones del hermoso canto dedicado a la capital del departamento peninsular siguen ganando adeptos en la inmensa discografía vallenata, el compositor Alberto Santos busca ese momento único del artista para crear un nuevo canto donde exalte las bellezas del territorio guajiro, cualidades que se constituyen en su mejor forma para expresar los sentimientos musicales.
Hermes Francisco Daza

