En el emblemático corregimiento de Curazao, pegado a La Junta, La Guajira, poblaciones estas hermanas, que solo las divide el río Santo Tomás, pero cuya distancia es escasa, de 500 metros, quizás menos, y en tiempo, 3 minutos es mucho, nació Kate, un muchacho sano, al que desde muy niño le gustó la música y sobre todo tocar instrumentos de percusión; fueron su pasión: la caja, la guacharaca y la tumbadora. Abrió los ojos por primera vez un 15 de junio del año 1954. Recuerda Kate que desde la edad de 8 años se sentaba al frente de una escuela de su pueblo natal junto a su amigo de infancia Ulises Mendoza, quien tocaba la guacharaca y él la caja, pero utilizaba un pote y hasta una mica o vasenilla en su reemplazo.
Los padres de Kate Martínez llevan por nombres: Casimiro Manuel Lago Gutiérrez, el autor de aquella canción que grabó Diomedes y Elberto López titulada “La mujer es parte débil”, y Yesenia Isabel Martínez Vega son sus hermanos: Emiro Manuel, Carmen Rosa, Ana Ideth, Emis Isabel, Elver Jose, Irene, Maida Luz, Antonio el popular Juancho Polo, Aracelis, Aleida Ramona, Alidis Patricia y Carlos Augusto Lago Martínez.
CUANDO SE INICIÓ COMO CAJERO
Se inició solo, desde los 8 años tocando potes y baldes, y ejecutando la caja en un conjunto propiamente dicho al lado de Rafita Maestre, un carrizalero que tenía un acordeón. Luego se dio las manos con Elías Mendoza Martínez de La Peña; con él tocaba todos los fines de semana y, además de tocar caja, también cantaba. Luego aparece en la palestra Martín Maestre y Diomedes; a ellos los acompañaba Bolívar Urrutia en la caja, quien tampoco tenía el instrumento original; se valía de una caneca o de un asiento para hacerlo. Llamaron a Kate y conforman el conjunto apoyados por el médico del pueblo, Leandrito, Manuel Bolívar Daza y varios amigos más. Todos los sábados parrandeaban, ya fuera en Carrizal, en La Junta o en Curazao.
AGRUPACIÓN LOS J.J.
Nos comenta Alfredo López que en La Junta se conformó un conjunto integrado por un músico al que todos llamaban Nando el viejo. Él y Martin Maestre eran los acordeoneros de dicha agrupación, Luis Alfredo Sierra “El Hombre que sopla las f100” como cantante, Jose Alberto Mendoza “Piyayo” en la guacharaca y el gran Kate Martínez en la caja. Diomedes se iniciaba como compositor y cantante para esa época y le daban a la fuerza sus mochitos; en una ocasión, parrandeando con ellos, Alfredo López sugiere que ese conjunto debía tener un nombre y propone el de “Los J.J.”, las siglas de Juventud Juntera. De manera recurrente, Luis Gabriel Gutiérrez, Carlos Arturo y Alvarito Araujo, Manuel Bolívar y Laudelino Daza, Alfonso Hinojosa, Ovidio Ramírez, Bolívar Cuello, con Alfredo López, todos los fines de semana parrandeaban con los J.J.
Kate nos hace la claridad que en sus inicios tocaba caja y cantaba con todos los conjuntos que existieron en La Junta, algunas veces con Nando el Viejo, con Gustavo Sierra “Gustavito”, y también con Martin Maestre. Recuerda Kate que la agrupación que formó con Martin, Diomedes y Piyayo, en los primeros años del Festival Vallenato Ellos participaron en la categoría de aficionados en varias ocasiones; en ese momento los concursos los realizaban donde está ubicado actualmente el estadio de futbol Armando Maestre Pavajeau en la ciudad de Valledupar.
Cuando Diomedes se vino para Valledupar en busca de nuevos horizontes, que en verdad los encontró, Martin, Piyayo y Kate se oficializaron como el conjunto de La Junta. Semanalmente tocaban parrandas a Luis Manuel Hinojosa, Luis Gabriel Gutiérrez, a Julito y Albertico Daza, también a un grupo de junteros que trabajaban en la finca Las Mercedes y luego en Patuca, Magdalena, conformado por Bolívar Cuello, Hermes Daza y sus amigos Bernardo y Harvey.
FAMILIA
Kate conforma un bonito hogar con Armida María Gutiérrez de Martínez; tienen 6 hijos: Jorge Eliecer, Rosa Iveth y Yoris Yai (mellizas), Luz Karime, Katia Marcela Martínez Gutiérrez y su nieta hija María Elena Arrieta Martínez.
MEJORES AMIGOS
De sus mejores amigos solo sobrevive uno: Marciano Martínez Acosta, los otros 4: Jose Maria Cataño, Diomedes Díaz, Martin Maestre y Jose Alberto Mendoza “Piyayo”; todos han fallecido. Los recuerda con mucho cariño y estimación.
SU UNIÓN CON EMILIO OVIEDO
Hace muchos años, Martin Maestre, Kate y un muchacho de Valledupar llamado Hugo Guerra, cajero, iban rumbo al Festival de Los Laureles que se celebra en Distracción, La Guajira, a participar en la categoría de aficionados. En esa ocasión, dice Kate: Él tocó la guacharaca y cantó. Ese mismo día se encontraron con William Fuentes, quien requería los servicios de Kate para una parranda con Chijo López. En dicha parranda estaban Beto Rada y Rodolfo Castilla; faltaba un cantante y William dijo: Kate, entréguele la caja a Rodo; Ud. hoy va a cantar. A Beto le gustó mucho el timbre de voz de Kate y le propuso que grabaran. En la parranda que se celebró en el kiosko de Joseito Parodi en San Juan del Cesar, estaba también Sergio Moya Molina y llegó el comandante Emilio Oviedo con una grabadora marca Silver; grabó dos canciones cantadas por Kate con el acordeón de Rada. A las dos semanas de aquel acontecimiento se presentó Diomedes Díaz, que en ese momento ya estaba triunfando, tocaba con Colacho Mendoza, se presentó con el Comandante Emilio Oviedo a Curazao. Kate, le dijo el cacique, Oviedo quiere grabar contigo; cuenten con mi apoyo, y así fue; hasta un anticipo le consiguieron a Kate para prepararse, recogieron los temas, viajaron a Medellín y grabaron un álbum que fue del agrado de la gente; se llamó “El Vencedor”, su lanzamiento fue en el año 1979.
LA HISTORIA DEL MELÓN ESTÁ EN LA FLOR
Nos narra Kate que esa canción la tenía el comandante Emilio Oviedo en su grabadora; se la había escuchado a Nafer Duran, pero solo música, apenas un coro y con muy buenos arreglos, por eso quería grabarla y lo hicieron sin letra. Estando en los estudios de grabación en Codiscos de Medellín, llegó Juan Piña y su hermano Carlos y argumentaron que esa canción era de su padre, y para evitar complicaciones, salió a nombre de Nafer Duran y Juan Piña. Años más tarde, la graba Pellito y el Negrito Osorio y le agregaron letra.
Contactamos a Alfredo Guerra, un compadre de Sacramento de nuestro invitado de esta semana, y esto nos contó sobre Kate: A Kate Martínez lo describo como un excelente ser humano, buen hijo, un padre ejemplar, buen hermano y amigo de sus amigos; lo aprecio tanto que lo escogí de padrino de uno de mis hijos, y muy pronto saldrán al ruedo dos canciones de mi autoría cantadas por él. Lo considero un cantante melodioso, excelente cajero, arreglista, trabajador, servicial y muy honesto.
ANÉCDOTA
Dice Fello Guerra: Algo jocoso sucedió con mi compadre Kate y su ahijado. Mi familia y yo tenemos muchos años de vivir en Bogotá, al punto que mis hijos todos nacieron en la capital. En una ocasión, para fin de año, que visitamos La Junta, mi hijo se fue a visitar a su padrino; como muchacho, al fin fue a buscar su aguinaldo y llegó a la casa de Kate, y fue al revés. El padrino le pregunta al ahijado: Oiga, ahijado, ¿y qué me trajo? El muchacho responde: Vea, padrino, ¿y qué le voy a traer, si Ud. es quien tiene que guardarme y regalarme a mí, pues Ud.? Es mi padrino.
Crónica histórica y de muchas reminiscencias la de esta semana, narrando la vida y obra de un artista juntero, cantante y cajero profesional que aún conserva su melodiosa voz, y su manera de tocar el instrumento de la caja permanece alegre, armoniosa, diferente y original, ese al que todos definen como una persona complaciente, amigo sincero y alejado de intereses materiales, un hombre bueno, colmado de felicidad y entusiasmo; compadre Kate, aquí está su crónica con mucho gusto. Como decía el cacique, los paisanos me la solicitaban y llegó la hora de contarle al mundo su trayectoria musical. Dios le regale salud y vida en cantidad para seguir disfrutando de esos valiosos talentos que posee. Un fuerte abrazo.
“EL TALENTO TE HACE SOBRESALIR, PERO LA CALIDAD HUMANA TE HACE INOLVIDABLE”.
Con valentía, decisión y agrado, compartió y difundió: “El Juntero Futurista”.
José Jaime Daza Hinojosa

