Con sus calles siempre llenas de alegría y la costumbre de entregar el corazón a propios y vecinos del caribe y el país, el municipio de San Juan del Cesar se dispone a realizar del 17 al 20 de diciembre la versión 49 del Festival Nacional de Compositores. La luna sanjuanera junto con la brisa de diciembre y las mujeres bonitas de este pueblo serán la musa de inspiración para los autores y compositores que han hecho célebre a este pueblo musical. Los hermosos valles del del río Cesar y el Ranchería con sus blancos arenales y sus aguas cristalinas bañan y adornan este paisaje maravilloso de magia y encanto donde se yergue este municipio hermoso. Allí donde se confunde lo cotidiano con lo exótico y con la luz de la luna en medio de un ardiente sol de acordeones nacen las canciones de la prosa y la poesía del mundo vallenato.
Cuna del natalicio de más de cien compositores a cuya vida y obra se le rinde homenaje en el museo de compositores y en los parques Santander y Bolívar. Ya sus cañaguates cambiaron de ropaje y se vistieron de amarillo como las mariposas de Mauricio Babilonia. También los compositores recorren sus calles en busca de recuerdos entre letras y canciones para inspirarse y hacer su composición. La prosa, la lírica, el verso, el poema, la bohemia y el repentismo ya se preparan para hacer gala de su máxima expresión en diciembre con su festival y su luna sanjuanera. El triple A como gestor cultural y presidente de la Fundación que realiza este certamen folclórico y cultural escogió de manera participativa a dos de los mejores protagonistas de la música vallenata, Alfredo Gutiérrez, el tri rey del festival vallenato y a Silvio Brito, la voz morena del canto vallenato. El catalogo musical de estos dos colosos de la música del Cacique Upar los hacen merecedores de esta exaltación y reconocimiento a una vida musical llena de éxitos.
Recordar canciones como La Paloma Guarumera, la Banda Borracha, ojos indios, los novios, los tiempos de la cometa, anhelos, el indio desventurado, la Cañaguatera y muchas páginas hermosas más de la época de oro del maestro Alfredo Gutiérrez, hacen muy atractivo el festival y la velada. Igualmente, escuchar en la voz vigente de Silvio Brito, mi Poema, Romanza, el Mocoso, el Ángel del Camino, Solo Promesas, Carmentea, En carne Propia, Ausencia Sentimental y muchos éxitos más. De modo que, en este diciembre, después de las velitas y antes de la pirotecnia, la navidad y los aguinaldos, todos los caminos conducen a San Juan del Cesar, la tierra de Diomedes Díaz y Juancho Roís, de Colacho Mendoza y Franco arguelles. Aquí donde todos sus habitantes hacen de la vida una canción y entre cantos y serenatas ponen de presente la fuerza de su expresión heredada de la más alta pureza del campo. Aquí donde aspeado en una ventana con tres canciones bien sentidas y sus versos elocuentes el sanjuanero declara su amor rodeado de un círculo de amigos y curiosos. Igualmente, con la picaresca propia del folclor y el anecdotario de la provincia los verseadores someten a sus rivales con versos de cuatro palabras en el concurso de piquería. Es aquí donde nacieron las canciones de Tijito Carrillo, Máximo Móvil, Hernando, Deimer y Juan Pablo Marín, Roberto Calderón y sus hermanos Efrén, Beto y Amílcar. También es la cuna incomparable de Yeyo Núñez, Marciano Martínez, Franklin Moya, Luis Egurrola, Nacho Urbina, Tato Fragozo, Alexander Oñate, Curry Carrascal, Juan Ariel Hinojosa, Adrián Villamizar, y muchos otros. Por ser este pueblo emporio de lindas canciones y un remanso de dicha y de paz donde se le rinde culto a la amistas, a la familia, a la patria y a sus lindas mujeres se le denomina La Meca de la canción vallenata. Porque también se dice que, en cada casa hay un poeta, un poema, un compositor o una canción inédita.
De sus blancos algodonales, su extensa ruralidad y sus lomas y sabanas rodeadas de flores con sus espejos de agua y los viejos trapiches con olor a campo y a vaquería nacieron los primeros cantos. Hoy aquí está el palacio donde nacen las canciones con sus más importantes protagonistas aportando la materia prima para seguir catapultando el vallenato hasta las cumbres más altas del éxito.
Rafael Humberto Frías

