SOBRE TODO, ÁMENSE PROFUNDAMENTE

Sobre todo, ámense profundamente, porque el amor es capaz de perdonar muchas ofensas.

1 Pedro 4:8

Entonces Pedro se acercó a Jesús y le dijo: —Señor, ¿Cuántas veces debo perdonar a mi hermano si no deja de hacerme mal? ¿Debo perdonarlo aun si peca contra mí hasta siete veces? Jesús le dijo: —No sólo siete veces, sino que debes perdonarlo hasta setenta y siete veces.

Mateo 18:21-22

Setenta veces siete es más que una multiplicación. En otras palabras, Jesús no nos ordena a perdonar cuatrocientas noventa veces; solamente hace una simbología para indicarnos que debemos perdonar siempre, pues siete, según los eruditos bíblicos, representa perfección de parte de Dios, y siete multiplicado por setenta, implica perdonar de manera perfecta siempre que sea necesario.
Vale la pena perdonar, lo cual es una decisión que nadie puede tomar por otro. Es un acto netamente personal que trae excelente consecuencia, pues el perdón se traduce en amor y, definitivamente, nada es mejor que estar en las con el Señor y con los que nos rodean.
La vida me enseño que las peleas solo conducen a más peleas.

Oración: Amado Padre, dame un corazón como el tuyo, capaz de perdonar las ofensas así como tú me perdonas día a día. Enséñame a no señalar a los que me persiguen; dame la oportunidad de ser luz en sus vidas y de demostrarles que tú vives en mi corazón.

Amén.

Álvaro Uribe Cerchiaro

DESCARGAR COLUMNA

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Abrir chat
💬 ¿ Necesitas ayuda?
Hola 👋 ¿En qué podemos ayudarte?