Antes, una visita podía terminar en parranda. Alguien llegaba a la casa, aparecía otro amigo y, cuando menos se esperaba, había varias personas conversando alrededor de una mesa. No siempre hacía falta una invitación formal. Bastaba encontrar a alguien con ganas de quedarse un rato. Hoy podemos comunicarnos con decenas de personas en segundos, pero […]

