En los manuales de psicología, el síndrome de Estocolmo describe ese extraño fenómeno en el que la víctima termina desarrollando afecto por su captor. En los manuales no escritos de la política regional, en cambio, el concepto se queda corto: aquí no solo hay afecto, hay gratitud, aplausos y hasta votos entusiastas. En la versión […]

