JOSÉ MANUEL EL VERDADERO OUTSIDER

Muy impresionado estoy con la figura protagónica que ha tomado el exministro de hacienda y de comercio, industria y turismo, hoy fórmula para vicepresidencia de Abelardo de la Espriella.

Tuve la fortuna de “conocer” y trabajar con Restrepo cuando él era ministro de comercio, mientras yo, apenas era un profesional del área de comunicaciones del Fondo Nacional de Turismo -FONTUR- y pongo en comillas el “conocer” porque, aunque compartimos en varios escenarios mientras acompañaba las comunicaciones de la presidenta del Fondo y Alguna vez me lo encontré en un restaurante de BBQ Texano, dudo mucho que él sepa quién soy yo. Sin embargo, yo sí puedo dar fe del hombre y del trabajador sencillo que es, su calidad humana y su inalcanzable sentido de patria.

Tengo que reconocer que me agrada que lo ataquen “que es un conservador radical, que es un católico ortodoxo, que dejó quebrado al país y que se parece al Señor Burns” y me emociona que la izquierda esté incomoda, porque le ha dado la oportunidad de defenderse con altura, con datos y sin pasar por encima de nadie, por él hablan los hechos, las buenas formas y la esperanza de que sea una figura como la suya la que le baje el tono a la campaña de Abelardo.

Hace cuatro años se escuchaba el ‘runrun’ de que las personas no votaban por Petro sino por Francia, hoy ese argumento no le gusta, ni le es suficiente a los partidarios de Cepeda, les preocupa que lo que pensaban que no iba a pasar esté pasando, que de la Espriella tenga a su lado una fórmula de la que no hay mucho que criticar más allá de necesitar un par de clases de baile, porque sinceramente, debe sentirse ridículo siquiera comparar un académico como José Manuel, con personajes como Francia Márquez que no hizo absolutamente nada, con Aida Quilcué que es Francia 2.0, con Hollmanes, Benedettis y Florianes que son más conocidos por sus escándalos que por su gestión, ah, y este último por decir que es ministra porque es una ‘marica’. Así que sí, sí es válido votar por Abelardo gracias a su fórmula.

El solo hecho de que Restrepo pueda hacer campaña por su lado y recorrer el país sin Abelardo, es una muestra clara de sus capacidades, de su nivel de independencia y de la confianza que da poner a un país bajo el respaldo de su conocimiento y sus buenas formas.

Al país y a la opinión general hay que quitarle el imaginario de que el o la vicepresidente son figuras ´florero´ sin importancia, que en términos coloquiales “no sirven para nada”, a ese cargo hay que devolverle la dignidad que se merece y asimismo exigirle, que si falta el presidente estemos en manos confiables, que si la primera autoridad se toma una licencia no haya que poner un ‘X’ en su reemplazo, como ninguneaba Petro a Márquez, y por supuesto, que sea una persona que entienda el país, su complejidad y que no solo gobierne para su minoría.

 

Juan Camilo Rocha

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