QUE LA GUAJIRA TAMBIÉN SEA SINÓNIMO DE GRANDEZA

Hay momentos en la vida en los que uno tiene que detenerse y preguntarse qué significa realmente haber llegado hasta donde está. No por presumir un logro, sino para entender todo lo que hubo detrás de él.

Para mí, hablar del reconocimiento internacional de ANASCHONTOURS es hablar de una convicción: La Guajira tiene talento, tiene capacidad y tiene historias que merecen ser contadas desde otra perspectiva.

Durante mucho tiempo hemos visto nuestro territorio representado desde sus dificultades. Y sí, existen problemas que no podemos ignorar. Pero también existe otra Guajira: la que trabaja, la que crea, la que emprende, la que conserva sus tradiciones y la que sueña con un futuro diferente.

Esa es la Guajira que quiero mostrar.

Creo profundamente que el turismo puede ser una herramienta para transformar la manera en que nos vemos a nosotros mismos y la manera en que otros nos perciben. No se trata simplemente de llevar visitantes a un lugar bonito. Se trata de generar encuentros, de valorar nuestra identidad y de comprender que detrás de cada paisaje existen personas, historias y culturas que merecen respeto.

Por eso, cuando una empresa nacida en nuestro territorio recibe una mirada internacional, yo no lo interpreto únicamente como un reconocimiento empresarial. Lo interpreto como una pregunta abierta: ¿qué más podemos hacer desde aquí?

Y mi respuesta es: mucho más.

Personalmente, este camino también me ha enseñado que los grandes proyectos no siempre nacen en lugares donde todo está resuelto. A veces nacen precisamente donde existen dificultades, porque son esas dificultades las que obligan a desarrollar creatividad, carácter y perseverancia.

He aprendido que creer en una idea cuando todavía nadie la reconoce requiere valentía. Que tocar una puerta y recibir un no significa que debamos abandonar. Y que representar a nuestra tierra también implica asumir la responsabilidad de hacerlo con amor, pero también con profesionalismo.

Por eso quiero que este reconocimiento sea más que una satisfacción personal.

Quiero que sea una invitación.

Una invitación para que más jóvenes guajiros se atrevan a crear. Para que más empresas locales entiendan que su origen no tiene por qué ser un límite. Para que dejemos de pensar que las grandes oportunidades siempre están lejos y comencemos a construir algunas de ellas aquí.

ANASCHONTOURS me ha permitido entender que internacionalizar una idea no significa dejar de pertenecer al territorio donde nació. Al contrario: significa llevar ese territorio contigo y permitir que otros conozcan su verdadero valor.

Hoy no quiero hablar solamente de un reconocimiento.

Quiero hablar de esperanza.

De la esperanza de una generación que quiere hacer las cosas diferentes. De una juventud que no quiere ser definida únicamente por las dificultades de su región, sino también por lo que es capaz de construir.

Porque quizás el mayor reconocimiento no sea que conozcan nuestro nombre fuera de La Guajira.

Quizás sea lograr que, cuando alguien escuche hablar de nuestra tierra, también piense en talento, identidad, oportunidades y grandeza.

Y esa, para mí, es una meta que apenas comienza.

  

Linda Carrillo

DESCARGAR COLUMNA

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *