Una desgracia comercial guarda, a veces, la posibilidad de convertirse en paraíso. El encallamiento de la motonave El Caribe fue una calamidad para el comercio de Riohacha, pero para quienes llegamos después a sus entrañas de hierro, se transformó en el parque más extraordinario que la ciudad nos regaló: no un parque de madera diseñado […]

