Se da por sentado que obedecer es signo de debilidad; obediencia (del latín oboedientia). Obedecer no es ser sumiso y obediente es un acto de inteligencia. Se puede también decir que ser dócil es un valor importante no necesariamente ser débil, obedecer y ser dócil para la sana convivencia son actitudes de inteligencia y madurez ciudadana. El […]

