“De un cielo lejano azul, un avión llego temprano, trajo a Fabito Lozano y Belisario Betancur, te buscan por todas partes eso me decía la gente dos tipos muy importantes que pueden ser presidentes el uno es muy liberal y el otro es godo decente”
Durante estos días de ruido politiquero he recordado la letra premonitoria de la canción titulado “El godo decente” de la autoría de Rafael Escalona, en la cual se refirió a la visita a Valledupar de Belisario Betancourt Cuartas y Fabio Lozano Simonelli, el primero conservador y el segundo Liberal quienes andaban en correrías políticas, EL Maestro Escalona adivino entonces que Belisario llegaría a ser elegido presidente de Colombia doce años después.
Así como ha venido a mi mente el canto de Escalona también he recordado aquellos tiempos de la política cuando Evaristo mi padre era alma y nervio del conservatismo en los pueblos del sur de Riohacha, eso era vibrante, sus discursos emotivos y realistas, le hablaba a su gente con la verdad y sobre lo que en aquel momento era primacía de la región, era un orador de exquisito manejo de la prosa sin caer en las rimbombancias por eso solía decir que había mucha gente que hablaba mejor que el pero nadie les entendía, por eso lo escuchaban, lo respetaban y lo querían.
Había cumplido este cuerpecito hermoso los primeros siete años en 1970 cuando se realizó la única manifestación política con candidato presidencial que se ha realizado en toda la región, aquel día que nadie podrá olvidar en el salón del frente de mi casa fue recibido y aclamado por todos los pueblos circunvecinos el aspirante a la presidencia de La Republica Evaristo Sourdis, fue un hecho histórico, tomaron la palabra entonces mi padre quien le dio la bienvenida a nombre de la concurrencia, un señor joven, ilustradito y de pelo engominado que después supe que era Roberto Gerlein Echeverria y finalmente intervino el candidato quien tenia sobre su mollera un sombrero voltiao, todavía esta en nuestra casa la banca de madera sobre la cual se subieron uno a uno los que iban a hablar.
Con motivos de la llegada del presidenciable los pueblos de Machobayo, Cotoprix, Barbacoas, Cerro Peralta y las Mercedes quedaron solos, no vino gente de Tomarrazon porque ese pueblo era Liberal y la mitad de Galan también, en cambio en Mongui los únicos Liberales eran Uldarico Gutiérrez, Francisco Levete y Miguel Rafael Campo Brito, igual en Mongui todos los viejos acogieron la solicitud de apoyo para Sourdis menos su compadre Luis Carlos Cobo que era Pastranista, esa situación dio lugar a un incidente delicado propiciado por la imprudencia de Chichi mi hermano -su ahijado- resulta que el en su inocencia supina creía que por ser su padrino y como un hermano para papá eran igualmente copartidarios políticos y a él se le ocurrió fijarle en la pared de su casa con engrudo de almidón un afiche del candidato contrario a Misael Pastrana, el dueño de la casa no se encontraba pero regreso en la tarde, el trabajaba como Visitador de la extinta Caja Agraria Industrial y Minera, cuando ese hombre vio ese cartel en su casa se volvió el diablo y con rabia comenzó a darle uña para arrancarlo infructuosamente porque ese pegante artesanal en los bloques de la casa sin repello se incrustó mas en el cemento y mientras rasgaba las uñas sobre el imprudente afiche decía “Son sus muertos para quien puso esta vaina aquí y si es hombre que salga para echarnos plomo”, el tema no pasó a mayores, y falleció un año después sin haberse enterado que quien le cometió esa falta tan grande fue el muchacho a quien el y mi madrina Olga Ibarra habían llevado un 22 de mayo ante los ojos de Santa Rita la chiquita a la pila bautismal, ese Godo Pastranista dejo gratos recuerdos en nuestro pueblo, como hombre cívico, servicial, orientador de los campesinos en sus relaciones con “La Caja” pero Dios se lo llevó sin haber cumplido sus primeros cincuenta años.
Las decisiones políticas sobre candidaturas cuando yo estaba muchacho las tomaban en reuniones públicas con la dirigencia de los pueblos, no se hacían en Finquitas privadas ni en patios ni frías oficinas en Bogotá o Barranquilla al calor de los tragos, las opiniones de los mayores eran consultadas, a nadie le preguntaban cuanta plata tenia para aspirar, era suficiente la idoneidad moral y los afectos de los eventuales electores, en eso hemos retrocedido sustancialmente y es lo que ha propiciado la elección de verdaderos monumentos a la ineptitud para desempeñar cargos sin méritos distintos del poder económico para pagar la ignorancia electoral, y ha sucedido que después las credenciales que reciben solo les ha servido para chapear en los retenes, chantajear funcionarios, conseguir contratos y tener mas puestos que un bus, y cuando alguien les exige gestión de connotación colectiva dicen que no les deben nada a la comunidad porque se hicieron elegir con su plata, claro decía mi abuelo que “El que paga de contado no le debe nada a nadie”.
Cuanta falta hace mi padre en este tiempo, seguramente desde el cielo ve con indignación la devaluación moral de la política y la destrucción de los partidos, antes a quienes siendo militantes de un partido votaban por un candidato del otro les decían “Pasteleros” eso tenia un reproche social de dimensiones insospechables, en la recocha actual cualquiera se sabalea pa donde quiera sin sonrojarse y sin escrúpulos, así este pálido después y todo mundo dice que eso es “Habilidad política”, en otros tiempos la vaina era tan estricta y radical que nos contaba mi abuelo que tenia una comadre en Tomarrazon que se llamaba María Pinto que era liberal y el conservador, y para unas elecciones ella vino a votar a Mongui y se encontraron en el sitio a donde estaban las Urnas, el cuando la vio camino para llegar a donde ella estaba para saludarla y ella le dijo antes que el se acercara “Compadre quédese allá, hay ni me conoce ni lo conozco”. María era muy famosa en la región porque cuando asesinaron a Jordge Eliecer Gaitan salió a las calles de Treinta con un machete y preguntaba “Donde están los hombres liberales de aquí que no salen ya para vengar ya en Bogotá y en todas partes están matando los liberales a los conservadores”.
Rogamos a Dios que premie al electorado guajiro con sentido de pertenencia y discernimiento para que no se elijan a quienes mas plata tienen, ni a los mas bonitos, ni a quienes mas puestos hayan repartido sino a quienes tengan a Dios en el corazón, a quienes puedan mostrar su vida como ejemplo para las nuevas generaciones, aquellos y a aquellos que han construido su porvenir a pulso y no en actividades ilícitas con violación de los derechos colectivos a la Moralidad Administrativo y el Patrimonio Publico.
Retumban en mi mente las palabras de mi padre en una “Concentración política” en el salón de Nelis Pereira en Mongui cuando dijo que “La política y los negocios son incompatibles”
¡Amanecerá y veremos dijo el ciego!
Luis Eduardo Acosta Medina

