BETO ZABALETA… EL CANTOR TRIUNFANTE EN TODOS LOS TERRENOS

“Yo soy el cantor triunfante que, aunque ya sufrí bastante mi pasado es angustiante tengo una vida mejor”

Al recordar que en la presente anualidad se cumplen los primeros cincuenta años de  vida Artística del ídolo de Mongui Beto Zabaleta Vino a mi mente el aparte transcrito de la Canción titulada “El Cantor triunfante” de la autoría de Héctor Zuleta Diaz que fue incluida por el con Beto Villa en el LP así titulado, su primer trabajo discográfico en 1979, fue aquel canto en el que el vejé de Carmen y Emiliano dijo premonitoriamente “Lastima que mi vida no perdura y  que algún día tienen que acabar”.

Evidentemente se están cumpliendo cincuenta años desde aquel  1976 maravilloso para la música vallenata cuando  Diomedes Diaz grabo su primera producción “Herencia vallenata” con Nafer Duran con los éxitos “El Chanchullito” y “Teresita”., Los Hermanos Meriño aparecieron en el escenario con un cantante bichecito, afinado y de buena voz para interpretar las canciones Elías Rosado con quien grabaron dos LP “Mi negra querida” en la cual vino el  éxito “Sueño de niñez” y  el LP  “El gallo en cuerda” con canciones recurrentes como “Corazón”  de Diomedes,  y “Levanta la frente” de Nando Marín.

En el mismo año se produjeron dos Cismas en el vallenato porque  después de haber grabado dos producciones maravillosas juntos Israel Romero y Daniel Celedon “Versos del alma” y  “Rumor Vallenato” con sus éxitos, “Amanecemos parrandeando” y “Digan lo que digan” de Israel y “Agustinita” de Juan Manuel Muegues se separaron,  también pico la separatitis  a  Emilio Oviedo y Rafael Orozco  quienes  grabaron los LP “Adelante” en 1975 y “Con sentimiento” en 1976  ambos trabajos exitosos,, parecían dos proyectos musicales sólidos y para largo aliento y nadie esperaba lo que paso después.

Durante un cumpleaños en Barranquilla se gestó lo que sería muy pronto la unión de Rafael Orozco con Israel Romero y nació entonces el Binomio de Oro, con lo cual quedaron “viudos” Daniel Celedon y Emilio Oviedo, la noticia conmocionó el mundo vallenato, las especulaciones fueron y vinieron, los chismes hicieron de las suyas, nadie pudo imaginar que aquello fue para hacer más grande el género musical más representativo de Colombia, todos sabemos que se desprendieron del bochinche tres agrupaciones que hicieron historia y su música recurrente en el país porque Daniel engancho con Ismael Rudas, y Oviedo echo mano del canto de un muchacho Molinero que le recomendó Emilianito Zuleta.

Así inicio Beto su meteórica carrera musical que lo llevo comercialmente a competir en los escenarios con el cantante que más admiraba, Poncho Zuleta, fue un acierto  juntar su voz fresca y afinada con el acordeón clásico y melodioso de Oviedo arrancaron los dos con pie derecho y le regalaron a la humanidad una producción  antológica “Recordaciones” con la particularidad que todas sus canciones fueron éxitos y recurrentes en la Radio, es más lo siguen siendo también en las plataformas digitales.

Ya con el público en el bolsillo nos regalaron dos producciones más, La Ley del Embudo en 1977 y Lo máximo en 1978 dejándonos para el recuerdo bellas paginas musicales  que nadie olvida; ese proyecto musical tuvo su final después de un encuentro social propiciado por unos y unas estudiantes de la Universidad Autónoma en Barranquilla a  donde se conocieron los dos Betos Villa y Zabaleta, así grabaron su primer LP “El cantor Triunfante” posicionando de entrada los éxitos “El enfermo” y m “Mi mala estrella” de Nando Marín, “El Cantor Triunfante” de  Héctor Zuleta y  Mírame” de Tobias Enrique Pumarejo, para fin de año el mismo 1979 lanzaron “Triunfadores”  posicionando seis canciones en el gusto del público, y culminando  1980  dieron el paso definitivo a la cima con “Orgullo Guajiro” allí estuvo la consagración pero también la oportunidad para poner condiciones que la disquera no recibió con agrado y vino la rebeldía.

Si, ellos convencidos de su potencial se aventuraron con final feliz a producir un LP por su cuenta y riesgo “Para todos” en 1981  aquello fue la locura , pegó solito y fue pan caliente a pesar de los intentos de bloqueo comercial por CODISCOS, finalmente llegaron al acuerdo y regresaron para grabar un LP con nel nombre preciso para el momento de retirarse oficialmente de la Disquera  “Hasta aquí llegamos” en 1982 así recibieron la carta de libertad y no obstante que se tenía la impresión que lo grabaron de mala gana es de muy grata recordación, tres canciones lo catapultaron “Tarde a tarde” de Roberto Calderon “Aquel amor” de Manjarrez y “La de los ojos negros” de Marcos Diaz, así ingresaron con todas las credenciales a CBS a donde grabaron los LP Déjenme quererla   antes de concluir 1982, en 1983 Regalo mis canciones, en 1984 Por quererte tanto, en 1985 Parrandas inolvidables, en 1986 recibieron una tentadora propuesta de la disquera  venezolana DISKARIME, creo que  uno de sus promotores fue Luis Francisco Mendoza Pitre epónimo hijo de Fonseca radicado en Venezuela  allí  grabaron “De nuevo los  buenos” con la caratula menos afortunada de todos pero con canciones que marcaron el tiempo entre ellas “A una querida amiga”  la que metieron de relleno “Benditos versos” de Manjarrez, ni le  colocaron coros, ni tocó el acordeón Beto sino que puso al Negro su hermano para que lo hiciera, esa emblemática canción no gano en el concurso de Canciones inéditas en Barrancas y a Beto no le gustaba, lo hizo para quitarse de encima a Rafa.

Posteriormente, de regreso a la CBS  en 1987 grabaron “Canciones lindas” y sobrevino el accidente de Villa, su proceso y los procedimientos fueron dolorosos y posterior medianamente recuperado  logro coronarse Rey Vallenato en 1988 y en el homenaje que le tributaron en el Salón Jumbo del Country Club en Barranquilla pasó lo que nadie espera a, cada uno de los cantantes presentes era invitado a cantar dos canciones con villa, uno de ellos Poncho Zuleta y  de allí salieron conversados y grabaron dos LP “Dinastía y folclor” y “Como nunca” en 1988 y 1989 respectivamente, pero El Todo Terreno  no se cruzó de brazos, respondió con un guarapazo histórico “Alégrate por que vengo” con El Pangue Socarras fue  éxito total, en 1988 , después, en 1989 “Siempre pienso en ti”, en 1990 “Lazos de Hermandad”, “Dios y yo”   en 1991 y le pusieron la tapa a la cajeta con  Un líder  un Rey  en 1992, tosas sus canciones pegaron.

Posteriormente se reencontraron los Betos y en 1993 lanzaron “De nuevo Zabaleta y Villa” en 1994 Eternamente, en 1995 “Mundo de Melodías, en 1996 Un collar de versos, 1997 enamorándote,  en 1998 Con toda el alma y en 1999 Corazon.com, allí se separaron nuevamente y así fue posible la grabación de Zabaleta con Emiliano hicieron el trabajo titulado  “Canto y Acordeón” no tuvo presa mala, estuvieron juntos hasta que la sangre llamo a Zuleta y Beto engancho con Franco Arguelles  grabaron el CD “”celebrando” en 2001, después cuatro producciones con Gollo Oviedo entre    2003 y 2007, con posterioridad, con Saul Laleman hizo la producción “Nueva imagen” que tuvo poca promoción,  y volvió a grabar con villa “En la jugada” en  2011 cuando sobrevino otro accidente que saco a Beto Villa el juego. Posteriormente grabó Enamorado de ti, y Clase y Estilo en 2012 y 2014 respectivamente. Hizo una pausa presumo que ante la situación que se está presentando en el vallenato al pasar de lo sublime al desastre, ya no se valoran las buenas canciones sino los estropicios y ahí Beto no luce.

Lo vi en el Festival del Dulce en Mongui en diciembre reciente pasado y aquello fue majestuoso, Beto está viviendo musicalmente su segunda juventud, ahora esperamos el trabajo discográfico conmemorativo con Oviedo, Beto Villa, El Pangue, Emiliano, Franco y Goyo será el suceso del año. ¡Beto Mongui te quiere y valoramos tu canto!!

Luis Eduardo Acosta Medina

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