En el rinconcito más querido de la Guajira, “La Junta La Guajira”, nace esta sobresaliente mujer amante de las cosas buenas, de viajar y conocer experiencias nuevas, de relacionarse con personas de otras culturas y razas. Vino al mundo un 25 de enero de 1950, en el hogar conformado por Rafael Suárez Pretel y Rosa Clemencia Acosta Amaya; su familia la conforman 10 hermanos: Melva, Olga, Lucas, Delia, Gustavo, Gloria, Hermes, Dennis, Lourdes, Rafael Suárez, el popular “Veje”, y 4 hermanos de padre: Rafael Darío, Juan Ramón, Lilia y Edith Suárez Montenegro, también Gloria Suárez Botello.
Contrajo matrimonio con Oduvaldo Orozco; de esta unión nacieron 3 hijos: Tony, Jakees y Jennifer, quienes la han hecho abuela de 5 preciosos nietos.
Su infancia fue tranquila, llena de paisajes hermosos, de muñecas de trapo y juegos infantiles sanos, alejados de tecnología, pues en aquellos tiempos no se conocían los artefactos electrónicos que hoy día colman a la humanidad. Era felicidad inmensa ir al río, montar en burro y jugar con las amiguitas a la peregrina.
Sus estudios de Primaria los inició en La Junta; inolvidables sus profesoras: La Sra. Clara Sierra y Fanny Vergara, luego se trasladó a Valledupar, Cesar, para culminar la primaria e iniciar el bachillerato en el Colegio Camilo Torres. Le tocó duro, trabajaba de día y estudiaba de noche, pero siempre con las ganas de salir adelante. Viajó a Barranquilla, donde estuvo por corto tiempo y, a los 16 años, recibe una propuesta para irse a trabajar a San Andrés, hermosa isla colombiana, y sin pensarlo dos veces se marcha. Allá se hace bachiller y emprende a cursar Ciencias Contables, logrando hacerse profesional en estas lides del comercio donde ha trabajado toda su vida.
La vida es de oportunidades y nuestra paisana Gloria la encontró en la isla de San Andrés. Como su fuerte era la atención al público en tiendas y almacenes, explotó estas habilidades, y como la responsabilidad, el juicio y la honestidad hablan por uno, se ganó la confianza de todas las personas con las que ha trabajado, e incluso algunas se fueron del país y depositaron su confianza en ella, quien les administraba sus negocios con lujo de detalles. De esta manera fue creciendo e inició a montar sus propias tiendas.
A San Andrés llegó en el año 1970; han transcurrido 56 años y solo tiene para esta bella tierra que la acogió agradecimientos. La describe como un lugar mágico, hermoso, playa, brisa y mar en un solo sitio; gente grata, pujante y colaboradora es lo que ha encontrado. Le da gracias a Dios todos los días por esta gran oportunidad que le concedió de llegar a trabajar y hacer patria en este maravilloso lugar, donde se ha podido realizar laboralmente y además conformar una hermosa familia.
Dialogamos con Tony, hijo mayor de Gloria, y esto nos comentó de su madre: Para mí, Gloria Suárez es un ser maravilloso que Dios me regaló, la mamá que todo hijo quisiera tener, una persona comprensiva y emprendedora, con muchos deseos de salir adelante, aspirante; que desde niña quería conocer el mundo y ser alguien en la vida. Las restricciones económicas no la coartaron para emprender su vuelo en busca de nuevos retos. Ella es organizada y muy dedicada a sus negocios; es exigente con sus hijos y hasta con ella misma. «Mi mamá es una verraca», afirma.
Recuerda Tony una anécdota con su mamá, en una ocasión que la invitó a un concierto, donde él tocaba con su banda el saxofón, pues es músico también, y había cuadrado con el director tocarle el «Happy Birthday» (cumpleaños). Dice Tony que él salió adelante y nunca olvida la cara de su mami; hasta lágrimas les salieron a los dos. Fue un momento superemocionante; estaba repleta de orgullo y felicidad. Ella es dura para llorar, pero ese día lo hizo.
Gloria es una profesional de verdad de la universidad de la vida; su almacén de artesanías se llama: “MOKANA”, ubicado en el centro comercial New Point de la ciudad de San Andrés, y gracias a Dios ha ido creciendo vertiginosamente, tiene clientes de la isla, de Colombia y del mundo en general, pues esta ciudad es visitada por muchísimos turistas que llegan de todas partes del planeta. Gloria es muy inquieta, le gusta leer y no se ha quedado rezagada en las redes sociales; le tocó aprender a utilizarlas y de qué manera. Se conecta con sus clientes a diario, pues vive muy pendiente de satisfacer los pedidos que le hace su exigente clientela.
Madre abnegada, se esmera por sus hijos y se propuso sacarlos adelante y a los 3 los hizo profesionales: Tony, el mayor, es ingeniero de Sistemas, especialista en Gerencia de Proyectos; Jakees es terapeuta respiratoria, dedicada en la actualidad con su esposo, que es militar, al negocio de la hotelería turística en San Andrés; Jennifer es contadora con tres especialidades: contabilidad forense, de auditorías y pública.
Crónica ejemplarizante la de esta semana, dedicada a una mujer humilde, pero cuyos deseos de superación la llevaron lejos. A esta edición la podríamos titular: “UNA JUNTERA PUJANTE EN LAS ENTRAÑAS DE SAN ANDRÉS ISLA” es símbolo para sus hijos, el mayor tesoro para ellos, una familiar verdadera, sensible ante el dolor, de muy buen corazón, buena suegra, dice su nuera. Los habitantes de La Junta, su terruño, le agradecen sobremanera la remodelación muy hermosa que le hizo al cementerio, dadora alegre con la iglesia; está muy pendiente de servir, de ayudar a quien lo necesite. Gracias, muchas gracias, querida paisana, Dios le bendiga infinitamente y le multiplique para que siga amparando a todos aquellos que lo necesitan; por todos esos atributos que posee, quisimos realizarle este pequeño homenaje en vida como se debe.
“SENTIR GRATITUD Y NO EXPRESARLA ES COMO ENVOLVER UN REGALO Y NO DARLO”.
Con aprecio, correspondencia y pundonor, escribió y difundió: “El Juntero Futurista”
Dr. José Jaime Daza Hinojosa

