En la política colombiana son pocos los dirigentes que asumen posiciones coherentes entre lo que exponen y predican cuando el panorama electoral aún estaba lleno de incertidumbres. La mayoría espera encuestas, tendencias y cálculos antes de tomar una decisión. Sin embargo, el senador Alfredo Deluque Zuleta decidió recorrer un camino distinto al llamado desde el inicio al proyecto presidencial de Abelardo de la Espriella por el mismo candidato para que hiciera parte de su campaña a nível nacional.
Más que ser parte del apoyo decidido, lo que se observa es la participación activa del senador Alfredo Deluque Zuleta dentro de la campaña nacional de Abelardo De La Espriella que busca consolidarse como una alternativa frente a los desafíos que vive Colombia.
El senador guajiro ha sido claro al señalar que hace parte de la campaña nacional de Abelardo de la Espriella. Se trata de una decisión personal y política que asumió desde las primeras etapas del proyecto, cuando muchos dirigentes aún permanecían expectantes.
Esa determinación adquiere una relevancia especial porque Deluque es el único congresista reelecto que se vinculó desde el comienzo a esta propuesta política, demostrando convicción, coherencia y confianza en la candidatura de Abelardo De La Espriella.
Mientras una gran mayoría de dirigentes decidió respaldar otras opciones dentro del espectro político nacional, Deluque optó por acompañar desde que De La Espriella le hiciera el llamado para que lo acompañara a hacer parte de su campaña a nivel nacional a quien considera capaz de interpretar el sentimiento de cambio existente en amplios sectores del país.
La historia política enseña que los liderazgos auténticos suelen construirse sobre decisiones valientes. Esperar a que todos estén de acuerdo es sencillo; asumir una posición cuando todavía existen dudas exige carácter y visión y en eso el senador Alfredo Deluque Zuleta es una de sus fortalezas valentía y carácter lo identifican.
En La Guajira, la presencia de Alfredo Deluque dentro de la campaña a nivel nacional representa un factor importante para la organización territorial y el fortalecimiento de las estructuras que respaldan la candidatura de Abelardo de la Espriella.
El senador conoce profundamente la realidad del departamento. Durante años ha recorrido sus municipios, ha escuchado a sus comunidades y ha participado en los principales debates relacionados con el desarrollo regional.
Esa experiencia le permite convertirse en un interlocutor válido entre las propuestas nacionales de la campaña y las necesidades específicas de los guajiros.
La confianza depositada por Abelardo de la Espriella en Alfredo Deluque no parece ser casual. Se trata de un dirigente con reconocimiento político, capacidad organizativa y una trayectoria que le ha permitido mantenerse vigente en un escenario altamente competitivo.
Los procesos electorales modernos requieren liderazgos regionales sólidos. Ninguna campaña presidencial puede consolidarse únicamente desde Bogotá; necesita presencia efectiva en los territorios.
En ese contexto, Deluque Zuleta aparece como una de las principales figuras encargadas de impulsar el mensaje de la campaña en La Guajira, articulando esfuerzos y promoviendo la participación ciudadana.
La decisión de acompañar a Abelardo desde el inicio como parte de la campaña a nível nacional también refleja una lectura particular del momento político que atraviesa Colombia. Muchos ciudadanos manifiestan inconformidad frente a la situación económica, la inseguridad y la incertidumbre institucional.
Frente a ese panorama, sectores importantes de la opinión pública buscan nuevas alternativas y nuevos liderazgos capaces de generar confianza y estabilidad y Deluque Zuleta está reafirmando ese liderazgo que posee a nivel departamental y regional.
Deluque parece haber identificado tempranamente ese sentimiento ciudadano, razón por la cual decidió involucrarse activamente con Abelardo para la reconstrucción de nuestro país que hoy está al garete en varios escenarios, una vez tome posesión como el nuevo presidente de Colombia. El senador Deluque Zuleta es coherente entre lo que expresa y lo que predica. No se dejó tentar por la mermelada del gobierno nacional y ha mantenido una posición de opositor nacional con fundamento y razonamiento en los desmedros en contra del país y de La Guajira del gobierno Petro.
El senador Alfredo Deluque Zuleta ha sido una persona que ha hecho la política diferente y que constituye un cambio generacional en La Guajira, pues entendió que el liderazgo cambió y que se construye escuchando al pueblo y no como se acostumbraba que era los políticos diciendo al pueblo que hacer. La confianza de Abelardo es por eso y porque ha sido un opositor racional de Petro, coherente.
Más allá de simpatías o diferencias ideológicas, resulta evidente que el senador asumió una posición definida cuando otros quedaron esperando un llamado. Ese hecho, por sí solo, merece ser destacado dentro del análisis político nacional.
La Guajira históricamente ha desempeñado un papel relevante en las grandes decisiones electorales del país. Por ello, el liderazgo que ejerce Alfredo Deluque Zuleta dentro de esta campaña tiene repercusiones significativas en el escenario regional.
La experiencia acumulada por el senador en el Congreso constituye un activo importante para cualquier proyecto político que aspire a crecer y consolidarse en todo el territorio nacional y hoy lo está demostrando con hechos.
A medida que avanza la contienda presidencial, es posible medir con mayor precisión el impacto de este respaldo como miembro de la campaña nacional de Abelardo De La Espriella y la capacidad de movilización que desde ya ha logrado construir en el departamento es un hecho que no amerita discusión.
Lo cierto es que, hasta ahora, Alfredo Deluque Zuleta ha demostrado coherencia entre sus convicciones y sus actuaciones políticas, manteniéndose firme en el apoyo que decidió brindar desde el comienzo. Como él lo afirma: «Si yo me comportara como los de siempre, hubiera hecho acuerdo con un gobierno con el que no comparto ideología, solo para recibir mermelada. En cambio, me sostuve en una posición de opositor nacional defendiendo los intereses de La Guajira y del país. Fui el primero que denunció el robo da la UNGRD».
En una época donde abundan los cálculos electorales y las decisiones condicionadas por las encuestas, quien desde el inicio ante el llamado del próximo presidente para que hiciera parte de su campaña, Alfredo Deluque Zuleta se puso la camiseta por Abelardo de la Espriella se convirtió en una revolución de verdad que lo invitó a acompañarlo digno de análisis y de admiración, pues refleja la voluntad de un dirigente que prefirió asumir una posición clara desde el inicio y trabajar activamente por un proyecto en el que cree para el futuro de Colombia. En La Guajira tenemos una revolución que desplazó a los políticos tradicionales y eso lo demuestra que tengamos a un gobernador con tan buena imagen como uno de los mejores a nivel Región Caribe y el más querido en La Guajira.
Hernán Baquero Bracho

