LA POLE POSITION

“A medida que la realidad muta, toma formas que desafían nuestra credibilidad” Phillip K. Dick

 

Este 13 de marzo se darán cita los colombianos para ejercer su derecho y el deber, como lo consagra la Constitución Política, de sufragar en los comicios para la elección de 108 senadores y 188 representantes a la Cámara. Son 2.835 los aspirantes a ocupar una curul, inscritos por 25 colectividades entre coaliciones, movimientos y partidos políticos. De los 24 partidos políticos con personería jurídica, sólo 7 de ellos inscribieron listas propias, son ellos: Comunes, Cambio Radical, Nuevo liberalismo, Partido Liberal, Partido Centro democrático, el Conservatismo y la U.

Esta elección tiene dos particularidades dignas de resaltar: aunque el Congreso de la República aprobó la reforma del Código Electoral, no rige para esta elección, dado que está cumpliendo con el trámite contemplado en la Carta que obliga la revisión, previa a su sanción, por parte de la Corte Constitucional, por tratarse de un proyecto de ley estatutaria. De manera que no estará vigente para este certamen electoral y sigue tambaleando en la alta Corte por vicios de trámite, habida cuenta que se aprobó en una sesión extraordinaria, lo cual no lo permite la Constitución. De otra parte, esta es la primera elección que tendrá lugar, luego de que mediante la Ley de Presupuesto (2159 de 2021) dejara sin efecto el inciso 1º, parágrafo del artículo 38 de la Ley 996 de 2005, de garantías electorales, que prohibía “la suscripción de convenios interadministrativos para la ejecución de recursos públicos dentro de los cuatro meses anteriores a la elección”.

Es la primera vez, también, que se permite la inscripción de listas a estas corporaciones por parte de alianzas o coaliciones, en este caso por parte del Pacto histórico y Alianza verde – Centro esperanza. Es de destacar que sólo dos listas inscritas son cerradas, las del Nuevo Liberalismo y las del Pacto histórico, esto es que se eligen en el orden en las mismas de los candidatos que las integran, las demás se sujetan al voto preferente, porque son abiertas. Estas listas, además de cerradas, adoptaron la modalidad conocida como “cremallera”, porque se alternan hombres y mujeres, yendo más lejos de lo dispuesto por la Ley 1475 de 2011 que obliga cumplir con la cuota de genero del 30% de mujeres en las mismas.

En un hecho inédito esta vez la elección del nuevo Congreso de la República se dará concomitantemente con las consultas de tres coaliciones para escoger su candidato a la Presidencia de la República, lo que ha terminado por presidencializar este debate electoral en curso, es importante señalar que el más remoto antecedente de las consultas para seleccionar candidato presidencial se dió por parte del Partido Liberal en 1990, a instancias del inmolado Luis Carlos Galán Sarmiento. Posteriormente se elevó a rango constitucional su realización (artículo 265), el cual se desarrolló mediante las Leyes 996 de 2005 y 1475 de 2011.

De tal suerte que el 13 de marzo se definirá a “voto limpio” el candidato presidencial de cada una de las tres coaliciones (Alianza Verde – Centro Esperanza, Pacto histórico y Equipo por Colombia), a los cuales se le sumarán para la primera vuelta de la elección presidencial el 29 de mayo los otros 6 que no se someterán a este escrutinio por parte de los electores. Son ellos: los ex ministros Oscar Iván Zuluaga y Luis Gilberto Murillo, el ex alcalde de Bucaramanga Rodolfo Hernández, la ex Senadora Ingrid Betancur, el senador John Milton Rodríguez y el abogado Enrique Gómez Martínez. Entonces, de 52 precandidatos que estaban en la palestra, sólo se medirán finalmente en las urnas 9 de ellos.

En la práctica dichas consultas, sumadas al balotaje, en el evento, muy probable, que ninguno de ellos sea elegido en primera vuelta, dan lugar a una elección presidencial en tres vueltas. En la primera de ellas se vota por intuición, en la segunda con el corazón y en la tercera con la cabeza. A propósito de consultas se presenta en estos momentos una trifulca en el seno del Centro democrático que, teniendo candidato propio, se divide entre quienes son partidarios de meter baza en la consulta de la coalición de Equipo por Colombia, pese a la decisión tomada de no hacerlo y quienes se rebelan contra la misma, empezando por el propio Presidente de la República Iván Duque Márquez, quien anunció públicamente su voto, aunque se abstuvo de decir por quién, aduciendo que el voto es secreto (¡!). No cabe duda, entonces, que la coalición Equipo por Colombia verá abultado su caudal electoral por cuenta de los votos “corsarios”, como los llamaba el ex presidente Julio César Turbay, del uribismo puro y duro, como también del agrietamiento de este, caracterizado en el pasado por su monolítica estructura partidista.

De manera que esta elección del 13 de marzo reviste una gran importancia y trascendencia para el futuro del país, pues al igual que ocurre en las carreras de autos, del lugar que se ocupe en la Pole position dependerá cómo será el nuevo mapa político para los próximos cuatro años y también el posicionamiento de los aspirantes a la Presidencia de la República en la grilla de partida en la contienda presidencial. No está por demás advertir que mi voto y mis afectos están con la Alianza Verde – Centro Esperanza, tomando partido por mi ex colega de gabinete, ¡el profesor Alejandro Gaviria Uribe!

Albricias: la buena nueva que nos deparará el próximo 20 de julio será ver en el Congreso de la República a dos hijos de mi pueblo, Monguí, a Martha Peralta como Senadora y a Poncho Medina como Representante a la Cámara por La guajira. Gracias anticipadas a Santa Rita de Casia, nuestra Patrona.

 

Amylkar D. Acosta M[1]

[1] Miembro de Número de la ACCE

http://www.amylkaracosta.net 

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