MIRAR PARA OTRO LADO…

Es lo que hace el país frente a las amenazas que acechan. Miramos para otro lado y no vemos a Maduro envalentonado con su “poderosa cooperación militar” con Rusia, que no es sino la neocolonización de una potencia imperialista, iniciada hace veinte años desde Cuba, para convertir a Chávez y Maduro en fervientes comunistas, destruir el país y hoy entregárselo a Putin, porque Venezuela ya le vendió a Rusia su alma… y su petróleo.

El mundo no temblaba desde 1962, cuando Krushev instaló misiles nucleares en Cuba, pero hoy los invasores de Ucrania bombardean la central nuclear más grande de Europa, cuyo colapso sería diez veces la tragedia de Chernóbil. Putin demuestra que las sanciones de Occidente no lo intimidan, y no quiero pensar en qué sucedería si se ve tentado a “restregarle las narices” a Estados Unidos en su vecindario.

Podemos mirar hacia otro lado para no ver a Petro, admirador de Castro, de Chávez, de Maduro y de Putin, organizando costosas manifestaciones sin explicar el origen de multimillonarios recursos, que derrocha en su correría sembrando odio y haciendo promesas con la irresponsabilidad de quien sabe que engaña.

Petro ha dicho que perseguirá con impuestos la tierra que considera improductiva, para dársela a quienes sí producen alimentos, destruyendo así a la ganadería, porque, para él, la carne y la leche no son alimentos, y amenazando la subsistencia de 600.000 familias; amenaza que repite su títere Bolívar, con mentiras y acusaciones baratas, a las que respondí en un video en que defiendo con argumentos la dignidad de los ganaderos.

Esos campesinos que Petro y Bolívar dicen defender, en Venezuela fueron condenados al hambre y al exilio, y hoy mendigan en nuestras ciudades, después de que el socialismo expropió 7 millones de hectáreas y destruyó la producción rural.

Petro prohibirá la exploración de hidrocarburos, con lo cual quebrará al país, y modificará el Banco de la República para volverlo solamente “emisor”, y tapizar con billetes el camino al colapso. Hoy, el orgulloso aliado de la Rusia invasora, anunció otro aumento del mínimo, que sigue alcanzando apenas para un cartón de huevos.

Miramos también hacia otro lado, para no ver la mezquindad en la campaña electoral. Es Riaño llenándose los bolsillos a costa de la dignidad del político que no le gusta y echándole la culpa a “Juanpis”; es el politiquero en campaña infamante sobre el desprestigio de quien considera su enemigo; es rechazar los asesinatos de líderes sociales, mientras se impide luchar contra el narcotráfico que los causa; es el “centrosantismo” haciéndole el juego a sus compromisos con las Farc; es el partido liberal, sacando del baúl su trapo rojo de la internacional socialista para cortejar a Petro…

Es la libertad amenazada y la indiferencia suicida de la sociedad, que debemos romper en las urnas.

José Félix Lafaurie Rivera 

DESCARGAR COLUMNA

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Abrir chat
💬 ¿ Necesitas ayuda?
Hola 👋 ¿En qué podemos ayudarte?