RIOHACHA NO NECESITA OTRO POLÍTICO TRADICIONAL: NECESITA UN GERENTE VISIONARIO

Riohacha lleva años atrapada en el mismo ciclo: promesas que no se cumplen y una ciudad que se queda rezagada. Durante décadas, la administración pública ha manejado al municipio con improvisación política en lugar de rigor gerencial, y hoy, en mi opinión, eso se paga caro. La recolección de basuras es deficiente y afecta la salud pública y el turismo, la energía y el agua fallan constantemente, la inseguridad crece y el desempleo informal asfixia a las familias.

Yo creo que salir de ahí exige un cambio de enfoque, no otro discurso más. La ciudad necesita gestionarse con la misma rigurosidad, planeación y uso inteligente de los recursos con que se administra una empresa seria. Y es justo ahí donde, a mi juicio, aparece José Luis Serrano: un profesional joven, riohachero de nacimiento, crianza y convicción, que representa ese liderazgo gerencial que Riohacha está pidiendo a gritos.

José Luis es esposo y padre de dos hijos, algo que —me atrevo a decir— no es un dato de relleno sino el centro desde donde entiende el servicio y la responsabilidad con su gente. Se crio en un barrio tradicional de Riohacha, jugando fútbol con los mismos amigos con los que todavía se junta, y esa cercanía con su gente es, en mi opinión, parte de lo que lo distingue de la política de siempre.

Su formación empezó en el Colegio Sagrado Corazón de Jesús, donde cursó primaria y bachillerato y consolidó desde joven la disciplina y los principios que hoy lo definen. De ahí construyó una hoja de vida que, a mi parecer, es poco común en el ámbito local: es abogado de la Universidad Libre, especialista en Derecho Laboral de la Universidad del Norte y magíster en Administración de Empresas de la Universidad de La Guajira, una combinación que le dio tanto el marco legal como las herramientas de gerencia moderna —presupuestos, indicadores, planeación, resultados.

Y esa formación, creo yo, no se quedó en el papel: desde hace más de 15 años es gerente de un reconocido centro comercial de cadena nacional, liderando equipos y respondiendo por resultados mes a mes, no cada cuatro años. Esa experiencia le ha dejado competencias clave que, en mi concepto, la política tradicional casi nunca ofrece:

  • Gestión eficiente de recursos: sabe optimizar presupuestos, cortar gastos innecesarios y hacer que cada peso invertido se note.
  • Control real de calidad en los servicios: tiene la mano firme para exigirle resultados a contratistas y prestadores de servicios públicos, con indicadores claros, no con promesas.
  • Planeación estratégica y logística: experiencia coordinando operaciones complejas, justo lo que hace falta para ordenar el manejo de residuos y el desarrollo urbano.
  • Liderazgo por resultados: formación enfocada en metas, evaluación constante y mérito, dejando atrás el favoritismo de siempre.

Considero que la crisis de Riohacha no se resuelve con discursos ni con improvisación, sino con capacidad de ejecución.

José Luis conoce de primera mano lo que significa la eficiencia operativa, la transparencia y el servicio real al ciudadano, con una hoja de vida limpia y sin cuestionamientos que hoy, a mi juicio, pesa tanto como cualquier título. Por eso, en mi opinión, su perfil lo pone como la opción con la capacidad para asumir la Alcaldía y trazar, de una vez por todas, la ruta hacia una Riohacha limpia, organizada y competitiva.

 

Antonio Pinzón

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