ADRIÁN VILLAMIZAR Y SU NODO SINO AURICULAR

¡No sé que hacer!! No es solo, que haya tanto que decir de Adrián; es que él dice mucho, es un depósito de cosas buenas. Casi que cada cosa que dice uno la quiere plasmar y dice tantas, que saldría un libro.

Voy a resumir lo que creo que muchos saben, para dejarle espacio a lo que quiero destacar. Todos saben: Que es Nacido en Argentina, traído a San Juan de pocos meses y que, aunque no niega sus raíces se reconoce Colombiano, Sanjuanero y Peñero (hecho que lo hace más grande! Jajajaja) Médico, igual que su papá, dueño de una familia bonita, Esposo de   Angélica María Mercado, padre de Pablo Andrés 23 años, Jorge Adrián de 18 y Gabriel Enrique de 12.   Compositor de canciones vallentas diferentes, con las cuales ha ganado la mayoría de los festivales dónde se presenta.  Defensor a ultranza del vallenato tradicional, aunque su estilo es como una nueva trova vallenata.   En el mundo musical se le conoce como El Ángel Bohemio, por su famosa Canción del mismo nombre.  Su investigación, empeño y discurso, convenció a un puñado de gente a trabajar en el propósito y lograron qué la UNESCO declarara el Vallenato Tradicional como bien inmaterial y cultural de la humanidad “en el año 2015.  Sabemos también que “Ciegos Nosotros”, https://getsnap.link/8LCJNgepKy1   es la canción que le entrego el tan anhelado primer lugar  del concurso de  La Canción en el Festival Vallenato, y que  el aún más codiciado para todo compositor y en mayor proporción para Adrián primer lugar de la canción en el Festival Nacional de Compositores de San Juan del Cesar, La Guajira, que a mí juicio es el que confirma a un compositor, lo ganó con la Canción: Viejo  https://youtu.be/Bb1egzDR8Do  ambos después de insistir varias veces.

Con Adrián Pablo, el hijo del doctor Jorge Villamizar y Evelina Zapata (QPDn) nos une una amistad entrañable, bonita, nos enlaza el amor por el vallenato tradicional, la buena  y larga conversación, ya sea a las 5:00 de la madrugada, cuando todos duermen y nosotros nos levantamos y resolvemos la cepillada de dientes comiendo patilla y bailando descalzos su inagotable  selección de canciones vallenatas  o por teléfono dos horas, hablando del amor, del perdón, de la felicidad, del luto, del dolor, desembocando siempre en  Dios, sobre todo cuando me manda una canción, de él o de alguien más pa’ picame! Compartimos una visión de la fe muy cercana, coincidimos mucho en lo esencial de la vida, de Dios y la eternidad; añoramos volver juntos a La Peña a pegamos otra prendía.

Adrián es esa persona que entiende que siendo yo pastora evangélica, disfrute tanto de una buena tertulia sobre vallenato con guitarra en mano, cantando y escudriñando entre otros compositores a Leandro Diaz, Carlos Huertas, Fredy Molina, Hernando Marín, Camilo Namen, Fernando Dangond,  José Hernandez Maestre, a nuestro amado Santa Durán, quienes según el dice:

– Son mi columna vertebral. Me marcaron antes de componer mi primera canción.

Conociendo mi declaración pública de hija y servidora de Dios y mi fe, se ríe con picardía cuando me envía la canción Un Verso A Tu Ventana https://getsnap.link/Eqq3DyhrxAK    

– Es pecado decir: “No se qué tendrá está madrugada, que por ahí va Dios amanecio…”.

– Bueno depende, la biblia dice que Él no duerme, no tendría nada de raro que por andar cuidando de ti, lo hayas visto por ahí.  Ahora sí me vas a decir que lo viste guitarra en mano, cantando Nacho Lee, con unas copas de Castillo Ygay Gran Reserva Especial 2010, muerto de la risa con las genialidades que puso en tu corazón y aun así se asombra cuando dices “así puedo enseñarle a leer con las letras del Cerro Pintao que de tarde clarita se leen, cuando sale el sol de los venados”; O llorando al oír lo bien que te quedó: “Ciegos Nosotros los que no apreciamos… lo que fue creado con fascinación. Ciegos nosotros los que no encontramos en el ser humano la imagen de DIOS…”   Pues también era Él, mi Jesús es Real, alegre, divertido actual y le encanta el buen vino y la buena música”. Le respondo y se ríe

De este ser humano especial, del que Rafa Manjarréz dice: “Buen tipo. Es un hombre supremamente talentoso. Tiene un umbral poético inusitado.  Percibo que es tan impetuoso su ingenio y sus destellos de creación, que a veces pareciera que se le vuelven inconscientes e incontinentes, por la forma especial cómo se comporta. En fin, es como si la poesía para establecer su soberano imperio, se hubiera ensamblado en un hombre bueno”. De este Adrián que para todos los que le absorbemos es un genio y ni siquiera se da cuenta, de ese quiero que hablemos. Él me contó toda su historia y los invito a googlear Adrián Villamizar y ahí la encuentran y su obra incomparable, literalmente, lo digo porque como compone Adrián solo él lo hace; está toda en YouTube.  La mayoría cantadas en un encuentro de bohemios, porque pocas le han grabado, porque Adrián no hace canciones para que le graben, el escribe para que le escuchen.

Tengo de la niñez de Adrián imágenes que me llegan en lontananza de un pelaito bonito, flaquito, fileño de cabellos rizados correteando de un lado a otro en La Peña, dónde se le percibía feliz, es como si todos allá le dieramos el amor que ya Evelina (QPD) no podía darle físicamente, ayudabamos al Dr. Villamizar a qué su pequeño se sintiera en familia.  Empezamos a hablar de esos tiempos felices

– A mí los viajes a La peña me parecían maravillosos, el cariño de la gente me parecía algo maravilloso, especialmente el de Paula, Masa, Borre, Maritza (la Cholo).  Disfrutaba Los circos que se hacían ahí en la gallera, los viajes con Flore a la junta, cruzarme allá al billar de tu mamá, de esos pocos lugares donde había luz eléctrica, porque había una planta.  Recuerdo cuando nos reuníamos a ver las novelas venezolanas en el televisor de bateria y esas noches estrelladas que son paisaje permanente a mi corazón.  Entonces para mí estar en La Peña era un privilegio” Dijo, levantando las manos de la tabla de picar, evocando recuerdos continuó.   Mi relación con la peña empieza mucho antes de yo tener uso de razón, Yo tenía 6 meses cuando me llevaron por primera vez a La Peña.  Nos fuimos de San Juan cuando tenía 5 años y si hubo alguien a quien yo recordé positivamente de esos tiempos, fue al señor alto, moreno, de sombrero que manejaba un bus, que me sacaba a pasear, y mi papá alla en Argentina me decía:“Compadre Flore”.  Yo a veces pienso que el deseo fábrica memoria. Cuando regresé tendría unos 9 años, me contaron, Diosa, Yayita, Kike, el mismo Flore algunos acontecimientos que pasaron en mi vida, cuando tenía 2,3,4 años y me aparecían en mi mente imágenes, que las crea la memoria. La anécdota más importante es la de paseo al río.   Yo, cabé una casimba, enterré unas chancleticas, cuando nos íbamos no las conseguimos y yo andaba con la plática pela’ y mi mamá cuidándome que no me incara me cargaba y un muchacho apellido Urrutia -a él lo mataron por Chiriguana los paracos- le limpió un pedazo en una ceiba y mi mamá con una navaja dibujo Eve y dibujó la silueta de mi pie. Yo recuerdo mucho cuando a los 12 años, fui y me lo mostró Diosa y ahí estaba clarito. Después muchos muchos años después fui con mi hijo Pablo, que nos vinimos caminando de Patillal  y  alcance a ver la E un bracito de la v de mi pie si no ví absolutamente nada, pero yo sé que ahí lo hizo y  aunque ya no esté, ahí quedo en la Ceiba, la que guarda mi corazón desde los 12 años.

Vi en ese momento el rostro del niño que perdió a su mamá a muy temprana edad y a su papá en hechos tan dolorosos, aferrado a un recuerdo de amor.  Entonces lloré al comprender que más que cualquier cosa lo que une el corazón de este hombre con La Peña y todo lo que tenga que ver con ella es la inmortal presencia de sus padres, allí en ese lugar donde aún viven felices. Comprendí mejor cada palabra de La Ruta Del Reencuentro. https://youtu.be/97q5Vx2ghQI

“…Recuerdo que en las vacaciones llegaba a’ onde Flore loco de contento.  Y el viejo me enseñaba sones de Francisco El Hombre y un diablo embustero,

Y en la ruta del reencuentro hay un camino que añoro, allí nunca estaré solo porque están los que yo quiero,

Hay en la orilla del rio una ceiba inolvidable, porque allí grabo mi madre un día su nombre y el mío. (bis)…”

Y algo cambió en mi alma, “La Ruta” dejó de ser el himno del Festival de mi tierra, para convertirse en lo que es: la memoria de amor sublime que necesitaba construir la mente y el alma de un ser magnífico, sensible, forjado en el fuego del dolor, de la perdida temprana; que encontró, encuentra y encontrá en La Peña bálsamo de plenitud.  como dice Leo Bermúdez otro hermanito que la vida le dio a Adrián.”La Peña para Adrián, es un Refugio Místico, que representa su esencia cómo ser humano. En un momento de muchos, de esos que necesitas recargar el alma.   Fue cuando Adrián decidió componer La Ruta del Reencuentro, que es una obra de arte; que escudriña las fibras del alma Del sentimiento, que comparo con Cómo Me Voy A Olvidar o Palomas que Van Sin Prisa compuestas a San Juan”.  Lugares que fueron el eje emocional de Adrián en la niñez y adolescencia y definieron su esencia. Seguimos evocando las memorias de aquellos bonitos tiempos…

– Pero mi guardián era un salvaje que me inducia a toda su barbarie a todo su salvajismo que es Kike mi hermano Kike, y digo barbarie, salvajismo por qué Kike atravesaba a pie descalzo cualquier espinero, porque Kike se montaba de dos brincos a un palo, tumbaba una novillas tirándola de la cabeza, pelaba un coco con los dientes, no se Kike era un niño montaráz que se las sabía todas, que no tenía secretos del monte de ninguna especie, hábil rápido trompeador, y yo como era así, yo no tenía su estilo, me fortaleci en algunos aspectos de mi personalidad, de no ser pusilánime, de no retraerme con nada, de echá pa’ lante, ese tipo de cosas, marcan para toda la vida.

– “Y a Quique, un hermanito mio, le diré que vamo’ a parrandeá en el salto. Nos vamo’ a reí un buen rato recordando historias de la burra e’ chano.  ¡Y en la ruta del reencuentro… le canté!

– Hay Cosas que uno agradece haber vivido.  Haberme ido con mi maestro Kike al monte a hacer lo que él hacía tírame de dónde él se tiraba, subirme a los palos dónde él se subía y todo lo demás que te puedas imaginar que no hay manera que pueda hablarte de nada de esas cosas, lo dejo a la imaginación…  Pienso que cuando un canto habla de algunas cosas no hay que desmitificarlas, porque pierde el encanto. El tema de La burra de Chaco, el difunto Chano tan querido, es que la burra que yo recordaba por ser la más pública, que era parte del espectáculo, era “La Canchirosa” y también estaba La burrita de Chano que tenía una pata más larga que la otra,  tenía una un tumbaito en la cadera al andar.  Llegó el momento en que tenía que relatar y el solo nombre de “La Canchirosa” era procáz y para el momento de la canción preferí a modo insinuador para que cada quien piense lo que quiera pensar, aparte me servía más para la rima, a La Burrita e’ Chano, que se quedó en mi mente por su andar.  Vamos a dejar a “La Canchi” cómo le decíamos cariñosamente, en el corazón de todos los que la conocieron.

Nos reímos recordando historias incontables… literal incontables. Ya entrando en confesiones, quise saber de ese verso que dice:  Aquí dejé guardada, con amor mi inocencia, por eso mi presencia es un canto del alma…

– Bueno, si había una cosita en el pueblo, que yo era el niño lindo, ese que tú dijiste ahorita, flaco, fileño con el pelo ensortijado, que llamaba la atención y el hecho además que era el hijo del médico.  Entonces ser el centro de atracción para algunas personas me llevo a qué en alguna ocasión dos muchachas mayores que yo, tendría 13 14 años y tuve mis primeras escaramuzas con una mujer, picardías de adolescentes, travesuras, que no pasó de algunas caricias y unos besitos; que yo siento que me abrió los ojos, fue un despertar, darme cuenta que habían cosas además de un balón de fútbol. Y lo demás parte de la picaresca de lo cotidiano con Kike y nuestras aventuras pueriles.

– Adrián ese es el hermano varón que nunca tuve. ¡Yo a ese hombre lo quiero! Bueno nos queremos y eso es algo que nadie jamás va a romper…  El tiene un amor por la Peña que eso es grande, nosotros somos hermanos. Dice Enrique Mendoza “Kike”.  Cómo dice Sinfo:  “Al único compositor que yo respeto es a Adrián” tiene unas melodías que saben es a corazón de patilla de La Peña, muchacha!!…

– Claro, un compositorazo, cómo diría @ElViejoChide, o como dice el compositor Robinson Montaño: “Definitivamente un maestro de la composición además atrevido e innovador con sus armonias porque siempre ha querido mostrar e incluir otros sonidos fusionando sus raices musicales argentinas con las raices vallenatas… lo que le da un matiz diferente y auténtico”… y es que se le ocurren unas cosas geniales.

– El compone es el baño, cuando está en lo mejor! Le interrumpí con mi carcajada. Si es verdad, de ahí sale y agarra la guitarra y engancha, ¡ya Angélica sabe!! Sigue relatando Kike en su lenguaje sabroso…   Imagináte Nora, pa’ Adrián La Peña es tan su pueblo y nosotros su familia que ya me puso en la tarea de construir su tumba, en el cementerio, porque el dice que cuando muera lo tengo que enterrar aquí y que encima de la tumba siembre un palo de  Guanabano, hombre pa gustarle una Guanabana vea! Que, ique pa’ que nos comamos la fruta, pero esas no la cómo yo, porque van a sabe a muerto… además ni se sabe si el me entierre a mí, ya yo le agarré el mango al cajón, el otro día me ví mal, pero gracias a Dios me siento ni un 24 válvula actualmente. Vamos a ve que dispone Dios. Dejaba salir esa peñalidades que amo tanto, que aún en la solemnidad de la muerte, salen sin permiso.

Escuchando a Kike pensé en ese verso: “En medio de la provincia, entre lomas y sabanas, entre cardón y patilla hay un pueblo que me llama. (bis)”.  Sacudí la cabeza pa espantar los pensamientos y resolví mejor cantar.

– Aunque olvide los nombres, las caras nunca olvido, yo sé dónde se esconde, el rostro de un amigo…   recordé ese mañanita de julio del 2001 ya hace 20 años, estábamos amanecidos sentados en la puerta de la casa, ví bajar de un 24 Valvula a un caballero de fina estampa, con su camisa de lino azul de mangas remangadas, un pantalón de dril caqui, regazado, sus pies delicados descalzos empezaron a bailar la canción que sonaba en el pasa cinta  a todo volumen, después   del chirrido de los grillos en la madrugada, el sonido de la guitarra y el acordeon.  empezó a cantar “Cautivo de bellos recuerdos hoy he vuelto al pueblo de mis alegrías, cómo resorte nos levantamos mis hermanas y los que allí estábamos y nos unimos al coro a todo lo que los pulmones da: “Soñaba con volver un día y abrazar a todos con mis sentimientos…”. Al terminar la canción le entrego a mi mamá el CD original de “La Ruta Del Reencuentro” canción ganadora del Festival de La Patilla 2000, que más allá de confirmarlo como compositor, lo bautizo Hijo del pueblo de sus alegrías. La Peña

– Ese año gané La Peña, La Junta y San Juan… se me escaparon Potrerito y Tocapalma pero si había festival ahí, también.

–  En tus términos, el universo te entregó lo que te pertenecía. refiriéndome a eso que él siempre me dices: “Yo tengo el corazón en San Juan y el Nodo Sinoauricular en La Peña” (un asunto científico que me explica diciendo: El sistema central del Corazón, el Centro Bioelectrico, que conecta con el sistema nervioso, que manda la señal al resto, tiene una particularidad y es que puede actuar desconectado del sistema nervioso central y sigue funcionando los años que tenga que funcionar.  es como si el corazón tuviera otro corazoncito adentro, que tiene vida propia; se llama Nodo Sino Auricular). Lo que yo traduzco así: Tu Centro Bioelectrico, el que le manda el impulso de vida a tu vida es La Peña.

– Correcto!!

Noralma Peralta Mendoza

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8 comentarios de “ADRIÁN VILLAMIZAR Y SU NODO SINO AURICULAR

  1. Victoria D dice:

    Bendito sea Dios, que le da vida a seres humanos como Adrián Villamizar y el talento maravilloso de la escritura a Noralma peralta uno termina de leer y se presigna

  2. Adrián Villamizar dice:

    Gracias a Nora por su amor tan grande volcado en letras tan bellamente colocadas.
    Con el tiempo me fui entendiendo mejor con mi propia suerte a través del canto y encontré que la palabra HOGAR es una habitación mar adentro del corazón de uno y del de los demás y que “el de arriba” puso lo que está aquí abajo para recordarmos con cada grano de arena la inmensidad de las estrellas.
    Por eso amamos tanto el territorio, por lo que fuimos, por los que fueron antes de nosotros, por todo lo vivido y cada piedra, cada rincón, cada chorrito, cada peñón nos recuerda y nos llama por nuestro apodo. Hay que saber escucharlos.
    Ese amor se llama MATRIA y es la esencia de la geoafectividad que en nuestra forma de reinterpretar al universo se nos hace dulce palabra y canto de alma.
    Gracias otra vez a Nora, mis hermanos Leo, Robin y Kike y los inmortales Sinforiano Martínez (el que entendió, entendió) y a Rafa, el del pedregal.

    • NORALMA PERALTA dice:

      Chaaaaachooooooo!! Te vaya a lleva un capítulo completo en mi novela. To’ lo que decidí debe se publicao jajajajaja te amo desde cada grano de arena hasta cada Estella. Bojo!!

  3. MARIA MARGARITA DAZA MAESTRE dice:

    Estupendo relato, me emociona mucho, por que se parece a la historia de alguien que conozco y me hace pensar que muchas cosas en la vida se repiten, aunque con actores diferentes, como si existiera un patrón de vida que atrajera determinada energía para que cosas tan hermosas se puedan repetir. Por otro lado la maestría de la escritora que describe con tal detalle cada suceso, como si quisiera transportarnos a ese momento de la historia, hace aun mas interesante su lectura, además de ilustrarlo con ese lenguaje que nos identifica como provincianos (así nos llamaron en algún momento), que para muchos es motivo de crítica, pero para un guajiro lo es de orgullo y de lealtad por sus raíces.
    Creo que recordar es vivir… un día lo comprenderemos… estamos vivos pero muchas veces lo olvidamos al no recordar quienes somos en verdad.
    Nora, que sigas incentivando este don de recordar para que sigamos vivos aunque un día materialmente ya no estemos.
    Fuerte abrazo a la fuente de inspiración (Adrián V.)y a la autora de esta linda crónica.

    • NORALMA PERALTA dice:

      Me siento tan jonrrada que una compositora de tu galante escriba tan bonito de mi humilde letra. Lo que tú, José, Vicky, Adrián dicen es mi paga y siento que me pagan más de lo que trabajo. Gracias mi Mary hermosa! Algún día compongo una canción!!

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