DIVERSIDAD DENTRO DE LA DIVERSIDAD

Hace pocos días pregunté en un resguardo indígena por la vida de un amigo wayúu y me respondieron que ahora se dedicaba al oficio de sabedor. La nebulosa respuesta no aclaró la actividad de mi amigo y solo aumentó mi curiosidad. Había escuchado el término en referencia a comunidades que se reconocen como negras o afrocolombianas y en ellas se aplica a quien posee valiosos conocimientos tradicionales. Ello es muy respetable. Su sentido en la lengua española es amplio. Se refiere tanto a una persona instruida como a quien es conocedor de algo o de un hecho. De esta manera si alguien es sabedor de un hecho delictivo puedo callarlo o denunciarlo ante las autoridades. Algunos pueblos indígenas del Cauca también lo emplean actualmente y sin duda tendrán sus razones para ello.

Debo admitir, sin embargo, que jamás había escuchado este término hispánico entre los wayúu, cuyos especialistas son designados con palabras precisas y diversas que transmiten una inmensa riqueza conceptual en su lengua. Así, quien cura con hierros empleando una especie de acupuntura tradicional es denominado asijai, la palabra ouutsüdesigna a la mujer que emplea técnicas chamanísticas, jüpüla tepichi hace alusión a quien sabe atender las enfermedades de los niños, y alaajüt wunu’u es quien emplea plantas en los procesos curativos. Cuando un palabrero o pütchipü’ü arregla una disputa entre familias y se acuerda entregar el pago su función cambia y la misma persona puede ser llamada un mannapü’ü o especialista que se dedica a arreglar los componentes de una compensación material. No podría explicar todas estas sutilezas lingüísticas si empleara el término englobante de sabedor.

¿Por qué se da esta situación? La idea de que los pueblos indígenas son uniformes se concibe como una estrategia eficaz para su control político y genera una homogeneidad exógena proveniente del Estado. En vez de tener múltiples agendas de interlocución y negociación esta se reduce a una sola y se suprimiría la agencia social de pueblos con organizaciones políticas, sistemas normativos, territorialidades y cosmologías distintas. Al mismo tiempo los pueblos indígenas reducen su propia diversidad cuando se presentan como un bloque uniforme. Esta homogeneidad endógena es un mecanismo de protección y de defensa para alcanzar sus demandas sociales.

La politóloga Karen Santos Alavez ha estudiado esta situación en México. En una tesis llamada Pueblos indígenas entre diversidad y homogeneidad, ella considera que los niveles de poder de los pueblos indígenas también son desiguales, Algunos de ellos tienen una mayor capacidad de movilización y negociación frente al Estado que otros y alcanzan más fácilmente sus metas. Muchos términos de instituciones particulares de estos pueblos se plasman en los acuerdos oficiales como si fuesen universales y son extendidos a otros grupos amerindios como los wayúu que, aunque numerosos y diferentes, son más débiles. Actualmente en varios documentos oficiales que plasman políticas en salud y educación en Colombia se alude a los especialistas indígenas en distintos campos del conocimiento como sabedores. De esta forma esta noción se impone a todos los pueblos indígenas y se subsume en esa palabra una compleja y profunda diversidad.

Aun no tengo claro si mi amigo wayúu que se desempeña como sabedor es ceramista, pescador, palabrero o lector de tabacos. Lo mismo sucede con las políticas gubernamentales pues al adoptar la idea de la uniformidad de los indígenas, esta actúa como un velo que nubla la visión del Estado.

Weildler Guerra Curvelo

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